Osteopenia

Definición

La osteopenia se refiere a la disminución de la densidad ósea, pero en comparación a la osteoporosis la densidad no es tan baja, pero no tratarse a tiempo puede convertirse o no en osteoporosis. 

Los huesos son parte del aparato locomotor y cumplen una función indispensable en el cuerpo como lo es el sostén y la protección de los órganos internos. Además en su interior están constituidos por médula ósea, que permite su regeneración, también están recubiertos por una membrana fibrosa rica en el elementos celulares, vasos sanguíneos y nervios, denominado periostio que ayuda a reproducir exteriormente el tejido óseo. Con el pasar de los años el cuerpo se va degenerando afectando esta estructura pudiendo desarrollar la osteopenia u osteoporosis

"Se refiere a la disminución de la densidad ósea." 

¿Por qué se produce la osteopenia?

La osteopenia se puede presentar por varias causas entre ellas la falta de calcio y vitamina D, también está asociada al sedentarismo, a problemas a nivel metabólico que no permiten la absorción de vitaminas y minerales, la pre-menopausia, el bajo peso corporal además de los antecedentes familiares de osteoporosis o hipertiroidismo.

Estos son los factores que predisponen en mayor proporción a las mujeres de sufrir osteopenia, desde los 30 años de edad el cuerpo se encarga de reabsorber las células que existen en los huesos de manera más rápida de lo que se forma el hueso, por lo que los huesos pierden minerales, su masa y estructura ósea, debilitándose y generando mayores riesgos de fracturas

¿Cuáles son los síntomas de la osteopenia?

La osteopenia no genera algún tipo de sintomatología en la persona que la padece, esta suele detectarse en chequeos médicos mediante la realización de pruebas como la densitometría ósea, la falta de síntomas en la osteopenia se debe a que la pérdida de masa o densidad ósea no genera dolor. 

"La osteopenia no genera algún tipo de sintomatología."

¿Cómo se trata la osteopenia?

Una de las recomendaciones es la incorporación de la actividad física en los hábitos de vida, tales como el caminar, trotar o correr, sobre todo cuando el sedentarismo es causa de su padecimiento.

También la realización de ejercicios como el pilates o el yoga pueden ayudar a fortalecer la musculatura y mejorar el equilibrio, disminuyendo los riesgos de sufrir fracturas.

Además la inclusión de alimentos ricos en calcio, vitamina D. En el caso del calcio se puede encontrar en los lácteos, el queso y el yogurt (bajos en grasas), en el brócoli, las espinacas, el salmón y los frijoles. Por su parte la vitamina D se puede absorber mediante la exposición al sol pero no por periodos prolongados, el consumo de las yemas de huevos, hígado o los cereales que contengan esta vitamina.

Estos cambios en el estilo de vida permiten prevenir la aparición de la osteopenia y osteoporosis, o en el caso de padecerlas disminuyen el riesgo de sufrir lesiones en el aparato locomotor.