Lesiones de tobillo y pantorrilla

Dolor de tobillo

El dolor que se percibe en la articulación del tobillo, aparece por causas muy diversas y por ende sus tratamientos son variados. Conocer cuáles son contribuirán su tratamiento y evitarán su aparición.
Dolor de tobillo
(h2) Fisiobullet
(h3) Punto grueso

Los tobillos junto con los pies resultan ser una de las zonas a las cuales más ponemos estrés, ya sea por la selección de zapatos inadecuados (zapatillas apretadas, tacones), por estar mucho tiempo de pie o por caminar demasiado. Sumado a esto, ciertas situaciones pueden llevar al límite a las estructuras que conforman el tobillo, conduciendo a la aparición de variedad de lesiones que ocasionan dolor de tobillo: tendinopatías, roturas tendinosas, esguinces, fracturas… Conoce más acerca de las causas que más frecuentemente generan dolor de tobillo a continuación:

¿Qué puede ser si tengo dolor de tobillo?

Como hemos destacado anteriormente, la articulación del tobillo resulta ser una de las articulaciones que mayor estrés recibe por diversos motivos. A diferencia de otras articulaciones del miembro inferior, esta articulación cuenta con un área mucho más pequeña y soporta una carga mayor que la articulación de la rodilla o de la cadera., lo que la convierte en una articulación altamente propensa a sufrir lesiones y por ende a ocasionar dolor. 

Causas del dolor de tobillo por zona afectada

Frecuentemente el dolor y las lesiones en el tobillo aparecen en la parte inferior de la articulación, la cual es responsable de los movimientos de inclinación lateral, sin embargo, también puede lesionarse la parte superior, la cual es responsable de la movilidad vertical (movimientos hacia arriba y hacia abajo) del pie. La parte superior del tobillo está formada por la unión de dos huesos: tibia y peroné, que forman la art. tibioperonea inferior; estos huesos junto con el astrágalo forman una segunda: art. tibioperoneoastragalina. Estas articulaciones logran brindar un movimiento efectivo de la parte inferior de la pierna, gracias al trabajo en conjunto de variedad de músculos, ligamentos, tendones y bursas. Debido a su compleja estructura anatómica, la causa del dolor de tobillo puede ser muy diversa, pudiendo provenir de cualquiera de sus variados componentes, los cuales mostramos en la siguiente imagen:

Causas frecuentes de dolor de tobillo

Causas del dolor anterior del tobillo

En la región anterior de los tobillos encontramos la inserción de varios tendones recubiertos por vainas tendinosas, los cuales se encargan de elevar diferentes secciones del pie. Las lesiones más comunes que se reflejan en esta zona son:

  • Tendinitis del tibial anterior: ciertos gestos o movimientos repetitivos pueden generar un aumento de estrés y de fricción sobre la zona anterior del tobillo que puede conducir a compresión e inflamación de la parte tendinosa del tibial anterior. 
  • Síndrome de pinzamiento anterior: el dolor de tobillo puede surgir como resultado de un pinzamiento o bloqueo anterior del tobillo. En este pinzamiento hay un atrapamiento de tejidos blandos producto de impactos que desestabilizan el tejido óseo. La mayoría de las veces, el dolor ocurre con ciertos movimientos o estiramiento del pie.
  • Tenosinovitis de los extensores: la inflamación de las vainas que recubren los ligamentos extensores de los dedos de los pies, además de ocasionar dolor produce visible hinchazón y tumefacción de todo el dorso del pie. Esto como consecuencia de sobre entrenamiento, zapatillas deportivas inadecuadas al tipo de pisa o muy ajustadas (número de talla incorrecto, atadura de cordones muy apretada).

Causas del dolor posterior del tobillo

En dolor en la zona posterior del tobillo frecuentemente guarda relación con el tendón más potente del cuerpo: el tendón de Aquiles, sin embargo, puede también estar relacionado con la cara posterior de los huesos del tobillo. Algunas de las enfermedades que ocasionan estas dolencias son:

  • Tendinitis de Aquiles: las molestias del tendón de Aquiles a menudo se asocian con una larga historia de sobretensiones y sobrecargas sobre este tendón. El dolor que provoca inicialmente es de menor intensidad, pero a medida que progresa la degeneración del tendón, las molestias presentes aumentan hasta convertirse en una dolencia incapacitante. Si los músculos de la pantorrilla se entrenan demasiado, el tendón de Aquiles sufre y reacciona con inflamación y dolor, si la causa de tensión no se soluciona tempranamente, la degeneración del tendón a largo plazo puede conducir a una rotura del tendón.
  • Fascitis plantar: si bien la inflamación del tejido que está debajo de pie ocasiona dolor en esta zona, de manera progresiva puede ocasionar molestias en el tobillo e incluso conducir a la formación de un espolón calcáneo.
  • Bursitis retrocalcánea: entre el calcáneo y el tendón de Aquiles se encuentra una bursa que impide que ambas estructuras impacten y se froten entre sí. Esta bursa en ocasiones puede inflamarse como consecuencia de movimientos repetitivos del tobillo (saltar, caminar o correr en exceso). La bursitis retrocalcánea se distingue por ocasionar dolor constante del tobillo que empeora al ponerse de puntillas.

Causas del dolor externo o lateral del tobillo

En la zona lateral del tobillo se encuentran importantes ligamentos y tendones que estabilizan y guían el movimiento del segmento inferior de la pierna. Algunas lesiones que conducen a dolencias en el área lateral del tobillo son:

  • Tendinitis de los peroneos: se trata de la inflamación de los tendones de los músculos peroneo largo y corto. Estos músculos se encuentran en la parte lateral de la pantorrilla, sus tendones pasan por la cara externa del tobillo y luego se unen al 5° hueso metatarsiano. La alteración de la pisada o la tensión excesiva puede provocar la inflamación de estos tendones, lo que provoca dolor en la parte externa o lateral del tobillo. 
  • Esguince de tobillo (por inversión): se trata de una lesión que compromete los ligamentos externos a diversos grados, a menudo ocurre como consecuencia de lo que se conoce como trauma por distorsión: el pie se dobla hacia adentro, de modo que el ligamento en la parte exterior del tobillo se estira demasiado o se rompe. Esto puede suceder cuando por una mala pisada o simplemente cuando se tuerce un tobillo en un partido de fútbol.
  • Fractura de peroné: esta fractura puede ocurrir en el contexto de la lesión previamente explicada. Un torcedura o esguince de tobillo puede conducir a la rotura del ligamento en los puntos en donde se inserta en el peroné y fracturar el hueso. Es destacable entre otras lesiones por la intensidad de la dolencia y la aparición de inflamación o hematomas, además, la palpación del maléolo externo resultar altamente dolorosa.

Causas del dolor interno del tobillo

Al igual que la cara externa o lateral, en esta región del tobillo se encuentran potentes ligamentos y tendones que brindan estabilidad y movilidad al pie. Algunos de los diagnósticos que se reflejan molestias en esta zona resulta ser los siguientes:

  • Tendinitis del tibial posterior: este cambio patológico en la vaina del tendón del tibial posterior, se produce principalmente por una carga excesiva o incorrecta. Las mujeres de mediana edad y los corredores acérrimos se ven particularmente afectados, pero la obesidad, zapatos inadecuados y la falta de ejercicio también pueden influir. 
  • Síndrome del túnel del tarso: es un síndrome de constricción del nervio tibial posterior, el cual discurre a lo largo de la parte posterior de la zona inferior de la pierna hasta llegar al pie, a través de un canal osteofibroso. Su desarrollo se asocia la compresión por parte del retináculo extensor inferior y de algunos músculos y tendones adyacentes, esta compresión puede ser provocada por el uso frecuente de tacones o zapatos apretados, así como también puede aparecer en el contexto de la lesión anteriormente mencionada (tendinitis del tibial posterior). Además, otros factores pueden promover su aparición: tumores, diabetes miellitus, cambios hormonales durante el embarazo, trastornos circulatorios entre otras afecciones… 
  • Fractura de tibia: resulta ser la segunda fractura más frecuente en el tobillo, después de la fractura de peroné. Suele ocurrir en el contexto de un accidente o traumatismo. Esta fractura provoca inmediatamente dolor intenso, además, a la persona lesionada se le es imposible pisar después de la fractura. Seguido a esto, se desarrolla una notable hinchazón y hematoma. 

Otras causas asociadas al dolor de tobillo

Dolor en el tobillo - ¿Qué puede ser?

Como habrás notado, son muchas las causas que están asociadas a esta dolencia, algunas son muy frecuentes, por lo que muchas personas lo han padecido, mientras que otras por el contrario son muy infrecuentes. En el presente vídeo te mostraremos de manera más gráfica y detallada cuales son los factores causales más comunes de los dolores en tobillos:

Incidencia y prevalencia del dolor de tobillo

Esta dolencia es común entre la población en general y tiene un impacto negativo en la función física y la calidad de vida. Algunos estudios epidemiológicos realizados en los EE.UU. ha señalado una prevalencia de 17% y 30% en su población. Otros estudios han señalado asociaciones entre esta dolencia y varios factores, que incluyen: el envejecimiento, el sexo femenino, un índice de masa corporal (IMC) elevado], patologías del pie, hábitos de calzado, otros dolores musculoesqueléticos y afecciones de salud incluyendo: salud mental/depresión, artritis reumatoide (AR), artrosis y enfermedades cardíacas. 

Esta dolencia es común entre la población en general y tiene un impacto negativo en la función física y la calidad de vida de quien la padece..."

A pesar de estos datos, es difícil determinar con base científica cual es la incidencia y prevalencia exacta de esta dolencia, sin embargo, la experiencia clínica nos ha demostrado que tiene una alta prevalencia en ciertas poblaciones: adultos mayores, debido a los cambios degenerativos que sufre el sistema musculoesquelético y deportistas profesionales/principiantes, esto lo podemos asociar a la cantidad de estrés y carga a la que se ve expuesta sus tobillos debido a la realización de ciertas actividades deportivas, especialmente aquellas que impliquen correr, trotar y saltar con frecuencia. De los deportistas que han padecido esta dolencia destacamos al basquetbolista de los Milwaukee Bucks Giannis Antetokounmpo, quien a mediados del 2020 sufrió una torcedura de tobillo que le generó mucho dolor.

Prevención del dolor de tobillo

Para prevenir esta dolencia, es importante no hacer ejercicio con demasiada intensidad y tomar en serio las señales que envía el cuerpo desde un primer momento, si aparecen malestares que afecten sus tobillos u otras articulaciones, se debe parar el entrenamiento y descartar la posible presencia de una lesión en desarrollo. Además, debes asegurarte de calentar/acondicionar adecuadamente las piernas antes de cualquier entrenamiento y también debe asegurarse de que el calzado a usar en el entrenamiento sea el adecuado para las condiciones de la disciplina deportiva practicada y que cuente con un diseño adaptado a las características físicas de tus pies. Un calzado deportivo inadecuado que presione permanentemente el tobillo, puede provocar dolor en el tobillo. 

Además, de la integración de calentamiento y acondicionamiento es importante realizar ejercicios de estiramiento una vez culminada la actividad física. Si ya hay una lesión, se pueden usar vendajes estabilizadores. Estos comprimen los músculos y ligamentos y tienen un efecto estabilizador durante los movimientos realizados por los tobillos. Sin embargo, los vendajes deben estar apretados y no deben deslizarse, de lo contrario no hay efecto estabilizador.

Teniendo en cuenta que existen variedad de factores que pueden promover la aparición de lesiones en los tobillos: sobrepeso, deformidades en los pies, alteraciones en la pisada, técnica deportiva incorrecta o un mal entrenamiento deportivo. Es importante tomar acciones contra estos factores para evitar la aparición de esta dolencia, para ello te recomendamos que acudas a un médico o fisioterapeuta que te remita al especialista que necesitas: podólogo, nutricionista, ortopedista.

4 ejercicios para fortalecer tus pies y tobillos

Unos tobillos y pies bien entrenados son menos propensos a esta dolencia, por ello queremos mostrarte en el siguiente vídeo algunos ejercicios fáciles de hacer, enfocados en el fortalecimiento de estas importantes articulaciones:

¿Cómo se diagnostica el dolor de tobillo? 

En caso de dolor de tobillo, lo primero que suele hacer el profesional de salud (médico o fisioterapeuta) es la construcción de una historia clínica detallada y un examen físico exhaustivo, en el cual realiza varias pruebas en el pie, lo que le permite comprobar la estabilidad del tobillo y la función de los músculos, tendones y ligamentos que lo constituyen. Generalmente después de ello, se realizan ecografías para inspeccionar los tejidos blandos o se indican radiografías en distintos planos para detectar o descartar posibles fracturas o daños al tejido óseo. Estas valoraciones suelen ser suficientes para diagnosticar una causa y tratarla. Sin embargo, en caso de no confirmar ningún diagnostico a través de estas pruebas, se indican estudios que ofrecen una información más detallada, tal como una resonancia magnética, las cual se suele utilizar para examinar las estructuras de los ligamentos del pie y diagnosticar posibles desgarros, roturas y procesos inflamatorios.

Tratamiento médico para el dolor de tobillo

El tratamiento médico del dolor del tobillo depende de la enfermedad o lesión subyacente, para ello se encuentran disponibles varias medidas terapéuticas tanto conservadoras y quirúrgicas. Si el dolor de tobillo es el resultado de un esfuerzo excesivo, suele ser suficiente reposo deportivo y el protocolo PRICE (por sus siglas en inglés, protección, reposo, hielo, compresión y elevación) del miembro afectado. Además de esto, algunos médicos indican analgésicos (orales o inyectados).

Ahora bien, si la lesión subyacente es una rotura, desgarro o fractura, dependiendo de la magnitud de la lesión se indica inmovilización del tobillo comprometido mediante yeso u órtesis durante unas 6 semanas, las cuales pueden ser menos o más según la estructura lesionada y la gravedad de la lesión, la descarga o no de peso también depende de estos factores. 

Tratamiento quirúrgico

Si las medidas terapéuticas conservadoras no logran aliviar las dolencias, el médico considera un procedimiento quirúrgico, generalmente el mismo es mínimamente invasivo, mediante artroscopia (endoscopia articular). Como parte de dicha cirugía, los ligamentos o tendones desgarrados pueden repararse, los fragmentos de una fractura pueden estabilizarse y pueden también tratarse los efectos de enfermedades crónicas como la artrosis. Si el dolor de tobillo no se puede tratar con estas intervenciones quirúrgicas, la última intervención que puede restablecer la función articular es la implantación de un tobillo artificial (prótesis).

Tratamiento de Fisioterapia para el dolor de tobillo

El abordaje terapéutico desde la fisioterapia al igual que el tratamiento médico, se diseñará en base a las enfermedades o lesiones que conllevaron a de los dolores en tobillo. Generalmente, la movilidad, la fuerza muscular y la amplitud del tobillo están reducidas producto de esta dolencia, por lo que el paciente afectado no puede realizar con completa normalidad las actividades de la vida diaria que impliquen estar de pie. Es por ello que el objetivo principal de la fisioterapia es brindar analgesia y seguidamente aumentar la amplitud y estabilidad articular, disminuir la rigidez, aumentar la fuerza muscular y coordinación conforme a las características y los objetivos y necesidades del paciente. Para ello el fisioterapeuta llevara a cabo variedad de intervenciones tanto activas cómo pasivas, la cuales pueden incluir:

  • Educación para el manejo del dolor.
  • Educación postural.
  • Terapia manual.
  • Electroanalgesia.
  • Ejercicios de flexibilidad, fortalecimiento y resistencia articular.
  • Entrenamiento funcional y del equilibrio.
  • Entrenamiento propioceptivo.
  • Reeducación de la marcha.
  • Agentes físicos: termoterapia y crioterapia.
  • Ultrasonido terapéutico.
  • Magnetoterapia.
  • Terapia de ondas de choque.
  • Entrenamiento de la marcha.

Teniendo en cuenta que muchas afecciones requieren medidas terapéuticas constantes, el fisioterapeuta normalmente crea un programa integral de ejercicios y otras medidas terapéuticas que pueda realizar desde su hogar, lo ayudará a mejorar la funcionalidad y la calidad de vida más allá de las sesiones de fisioterapia.

Ejercicios, automasajes, estiramientos y otros autocuidados para el dolor de tobillo

Siempre queremos ofrecerte información científica actualizada de la manera más didáctica y sencilla posible, para ello expertos fisioterapeutas especializados en diversas áreas desarrollan vídeos informativos publicados diariamente en nuestro canal de YouTube FisioOnline. En ello encontrarás variedad de técnicas terapéuticas como: ejercicios, estiramientos, automasajes y muchas más que puedes realizar para aliviar tus dolores. 

Rehabilitación de lesiones con baños de contraste frío-calor

Los efectos del frío y del calor permiten la obtención de analgesia en un menor periodo de tiempo, teniendo en cuenta que muchas de las afecciones que ocasionan esta dolencia tiene una evolución aguda es importante tratarla antes de que progrese. Para ello te recomendamos los baños de contraste, los cuáles no sólo brindan analgesia en casos crónicos sino también en casos de lesiones crónicas, aprende a cómo aplicar esta técnica en el vídeo a continuación:

¿Cómo, cuándo y por qué usar una tobillera?

La medida más usada inicialmente es la inmovilización de la región dolorida, por ello queremos explicarte en el siguiente vídeo cuando sería conveniente indicar el uso de una tobillera, como se coloca correctamente y cuales sería los beneficios a obtener con su uso:

Dolor de pie y tobillo por ácido úrico - Causas, síntomas y tratamiento

No sólo los factores biomecánicos y estructurales conducen a la aparición de dolores en los tobillos, existen causas metabólicas que puede provocar su aparición, de las cuales destacamos el aumento o acumulación del ácido úrico. Conoce en el siguiente vídeo porque se produce esta acumulación de ácido úrico y como tratarlos efectivamente para que no conduzca a la aparición de esta dolencia: 

Tratamiento y recuperación de un esguince de tobillo

Sabemos, que una de las primeras causas asociadas a los dolores en tobillos resultan ser los esguinces, es por ello que hemos desarrollado un plan terapéutico efectivos para la recuperación de este tipo de lesiones, el cual te mostraremos en el siguiente vídeo: 

Rehabilitación de fracturas de tobillo con ejercicios, automasajes y estiramientos

Aunque las fracturas son causas menos frecuentes relacionadas a los dolores en tobillos, resulta ser una de las causas más incapacitante y que mayores secuelas deja si no son tratadas adecuadamente a tiempo, por lo que te recomendamos ver el presente vídeo, en donde se explica una rutina de ejercicios automasajes y estiramientos para el tratamiento de las fracturas del tobillo, tibia y peroné

Pronóstico del dolor de tobillo. ¿Cuánto tarda en curarse?

El pronóstico del dolor de tobillo depende ciertamente de varios factores, pero principalmente del factor causal que lo esté ocasionando y de si solucionable o no. Los dolores pueden ser agudos o temporales por lo que pueden desaparecer después de unas horas o días. Este es especialmente el caso de lesiones leves. Sin embargo, teniendo en cuenta que algunos de los huesos que componen la articulación puede romperse, el dolor presente puede ser severo y el proceso de recuperación puede ser doloroso, lo que significa que la dolencia puede perdurar por mucho tiempo semanas o meses

Esta dolencia se puede reducir y aliviar, mediante medidas conservadoras especialmente mediante el reposo o descanso deportivo y el uso de hielo y otras medidas terapéuticas conservadoras. En muchos casos, la dolencia desaparecerá por sí sola cuando la parte inferior de la pierna ya no esté estresada y pueda relajarse y recuperase de la carga. En caso de un accidente o enfermedad grave, puede ser necesaria una cirugía para aliviar el dolor de tobillo. 

Si bien la artritis reumatoide y la artrosis son afecciones crónicas que en la actualidad solo pueden tratarse sintomáticamente y no de manera causal, generalmente, varias semanas de descanso, fisioterapia y actividad física controlada suelen ser medidas terapéuticas suficientes para restablecer la resistencia y la estabilidad del tobillo. La resolución de la dolencia no indicativo, de que la misma no vuelva a ocurrir, por ello recomendamos involucrar actividad física regular (no excesiva) a su rutina cotidiana, cómo ejercicios que beneficien la postura, la flexibilidad y la fuerza muscular de los miembros inferiores.

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