Lesiones de dorsales y sus cuidados

Escápulas aladas

En ocasiones las escápulas aladas pasan desapercibas por la ausencia de molestias. Conoce como se diagnóstica, cuáles son sus causas y como puedes prevenirla y tratarla a tráves de ejercicios y fisioterapia.
Escápulas aladas
(h2) Fisiobullet
(h3) Punto grueso

Si bien no se le considera una enfermedad o lesión, las escápulas aladas son un signo indicativo de la presencia de un desbalance o alteración de los músculos escapulares, aquellos encargados de fijar la paletilla o escápula al tórax. El desequilibrio puede promover la aparición de dolor de hombro y de espalda. Conoce más acerca de este déficit muscular, cuáles son sus causas y cómo puedes tratarlo a través de ejercicios en el artículo a continuación:

¿Qué son las Escápulas aladas?

Las escápulas aladas son una alteración muscular que conlleva a que los huesos planos de la espalda (llamados escápulas, omóplatos o paletillas) sobresalgan por su borde interno, como si fueran alas, por ello se le conoce como “escápulas aladas”. Las escápulas cuentan con unas características biomecánicas bastante particulares, por lo que esta alteración de la dinámica muscular no solo se ve antiestética, sino que también puede causar dolor en el hombro y la región media de la columna vertebral  producto de movimientos restringidos e inestables del hombro, los brazos y la parte superior y media de la columna vertebral. La mala postura, el sedentarismo, la falta de ejercicio y un estilo de vida no saludable son algunas de las causas más comunes de este problema en la biomecánica muscular de la articulación escapulotorácica. Pero, ¿qué músculos del cuerpo se ven afectados exactamente?

Músculos involucrados en las escápulas aladas

En mayor o menor medida todos los músculos que nombraré a continuación están subdesarrollados, lo cuál ocasiona que la escápula se separe del tórax:

Serrato anterior o mayor (principal afectado).

anatomía del serrato mayor o anteriorUn músculo serrato anterior o mayor débil a menudo el principal causante de que aparezcan las escápulas aladas.

Este músculo está ubicado en el costado del tórax y se parece a unos dedos alargados.

El serrato anterior está realmente involucrado en mantener a las escápulas/omóplatos adosadas al tórax cuando se levanta el brazo.

Varios factores causales asociados al estilo de vida actual (malas posturas durante el uso de dispositivos electrónicos) pueden hacer que este músculo se debilite y que estos ya no puedan fijar la escápula al tórax, por lo que la misma sobresale durante el movimiento del brazo.

Trapecio (porción media e inferior)

anatomía de los trapeciosEl trapecio es uno de los músculos más grandes de la espalda y cuenta con tres porciones.

En las escápulas aladas están involucrados las porciones medias e inferiores.

En muchas personas, la porción media e inferior de este músculo está debilitada por una columna vertebral dorsal muy redondeada (hipercifosis) o una posición extendida de la cabeza (cabeza adelantada).

Estas porciones se encargan de la depresión de las escápulas, por lo que una debilidad del trapecio se manifiesta en una postura incorrecta.

Producto del déficit de estas porciones del trapecio, vemos cómo sobresale la escápula desde la parte superior interna hasta la parte inferior interior fomentando las escápulas aladas.

Romboides Mayor y Menor.

anatomía de los romboides menor y mayorLos romboides también están involucrados en el desbalance muscular de las escápulas, estos músculos junto con la parte media del trapecio actúan cómo un retractor de la escápula.

Estos se extienden desde la primera hasta la cuarta vértebra torácica hasta el borde medio de los omóplatos.

Debido a un estilo de vida predominantemente sedentario, a menudo sucede que la parte superior de la espalda se debilite, especialmente estos músculos, por lo que ya no pueden controlar adecuadamente la posición de la escápula, resultando en escápulas aladas.

Síntomas y signos de las Escápulas aladas 

El signo clásico de alteración muscular es la escápula sobresaliente que es notable por otras personas y por la misma afectada. Debido a que la articulación glenohumeral (hombro) está compuesta por dos huesos: el húmero y la escápula, la alteración en la biomecánica de este último afecta el comportamiento y la funcionalidad del hombro. El desbalance muscular presente ocasiona una alteración biomecánica de la articulación escapulotorácica, provocando que sean ineficaces los movimientos de elevación del brazo o las acciones que requieran una estabilización previa de esta articulación (por ejemplo, empujar un objeto o realizar una flexión de brazos).

Otros síntomas o signos que indican la presencia de este déficit de activación muscular son:

  • El borde inferior interno de la escápula sobresale aún más durante las flexiones, esto es indicativo de un serrato anterior débil.
  • Ascenso de la escápula durante la abducción del brazo es indicativo de una importante debilidad de las fibras inferiores del trapecio.
  • Si en reposo uno de los omóplatos está más alejado que el otro es indicativo de una notable debilidad de los romboides de ese lado.
  • Dolor de hombro.
  • Dolor interescapular.
  • Contracturas musculares.

¿Cuáles son las causas de las Escápulas aladas?

Básicamente este comportamiento anómalo en la articulación escapulotorácica, se produce por tres factores causales, primero por la debilidad de los músculos estabilizadores escapulares (serrato anterior, romboides, trapecios), segundo por la lesión de un nervio (torácico largo, espinal, escapular dorsal) y finalmente por la compresión o bloqueo espinal. Estos tres factores causales de la escápula alada son promovidos tanto por situaciones de la vida diaria como por procesos patológicos, los cuales nombraremos a continuación:

  • Vida sedentaria: esto favorece las posturas inadecuadas en las que la musculatura estabilizadora escapular se debilita mientras que otra se vuelve hiperactiva (pectoral menor).
  • Malas posturas.
  • Escoliosis.
  • Desalineación pélvica.
  • Infecciones virales.
  • Sobrecarga constantemente sobre los hombros, esto puede causar compresión de los canales nerviosos que inervan la musculatura escapular (bolsos escolares).
  • Distrofia muscular de Duchenne.
  • Deformidad de Sprengel.
  • Traumatismos directos sobre la musculatura escapular y torácica.
  • Lesiones discales y radiculopatías.

Prevención de las Escápulas aladas

Debido a que las malas posturas son un factor predominante dentro de las causas de este déficit muscular, es importante mantener una buena postura si desea prevenirse. Otras recomendaciones para prevenir que aparezca la escápula alada son:

  • Integrar medidas ergonómicas al lugar del trabajo.
  • Evitar el uso de mochilas, carteras o bolsos pesados.
  • Mantener conscientemente una posición correcta del omóplato durante todo el día, especialmente cuando está sentado.
  • Integrar gimnasia postural a su rutina de ejercicios y mantener un entrenamiento equilibrado entre la musculatura del pecho y la musculatura interescapular.

¿Cómo se diagnostican las Escápulas aladas?

El diagnóstico de la escapula alada suele ser fácil de realizar, tanto para los fisioterapeutas como para los médicos, ya que con una inspección clínica de la postura y el movimiento activo de la articulación escapulohumeral es posible detectar las deficiencias musculares presentes. El diagnostico sirve no sólo para detectar el factor causal asociado, sino para establecer cuál es el grupo muscular alterado, esto contribuye al diseño de un plan de tratamiento adecuado para el caso.

Para detectar la debilidad muscular que promueve la escapula alada, se hacen pruebas musculares en donde se verifica la fuerza y el estado de los estabilizadores escapulares.

En algunos casos puede ser necesarias algunas pruebas complementarias como la electromiografía (EMG) ya que con ella se puede evidenciar la presencia de parálisis musculares y determinar si hay o no un nervio comprometido. Si bien los estudios de imagen no son frecuentemente indicados en este caso, pueden resultar útiles para detectar alguna anomalía estructural que condicione la escápula alada (lesiones discales, tumores, deformidades).

Tratamiento médico de las Escápulas aladas

El tratamiento principalmente de la escápula alada es conservador y es dirigido desde la fisioterapia en la mayoría de los casos. Sin embargo, en aquellos casos que se presente la lesión de un nervio, el médico suele indicar inicialmente medicamentos para regular los síntomas que esta lesión desencadena como el dolor acompañado de fisioterapia y el uso de órtesis.

Si las medidas conservadoras son infructuosas, el siguiente paso a seguir en la cirugía.

El procedimiento y la técnica quirúrgica a seleccionar dependerá de cada caso, las siguientes son las más usadas: 

  • Fusión escapulotorácica.
  • Transferencia muscular dinámica.
  • Neurolisis quirúrgica.
  • Descompresión del nervio afectado.

Tratamiento de Fisioterapia para las Escápulas aladas

El tratamiento desde la fisioterapia es el abordaje terapéutico por excelencia para tratar esta alteración muscular (escápula alada), ya que con este tratamiento se consiguen los mejores resultados sin complicaciones asociadas. Para ello el fisioterapeuta se centra en las vulnerabilidades presentes y se enfoca en los siguientes objetivos:

  • Fomentar la actividad muscular.
  • Enderezar la columna torácica.
  • Promover la resistencia y la fuerza de los músculos escapulares alterados.
  • Liberar la tensión cervicodorsal.
  • Mejorar el control de la articulación escapulotorácica.
  • Fortalecer la parte superior de la espalda.

Para lograr cumplir con estos objetivos el fisioterapeuta hace uso de diferentes herramientas terapéuticas y técnicas de entrenamiento físico, tales como:

  • Electroestimulación.
  • Electroanalgesia o TENS.
  • Ejercicios de corrección de la posición escapular.
  • Ejercicios de estabilización escapular:
  • Ejercicios de corrección del desequilibrio muscular del hombro.
  • Ejercicios escapulares de estabilización rítmica.
  • Reeducación postural global (RPG). 

Ejercicios, estiramientos y otros autocuidados para las Escápulas aladas

Una adecuada postura es sinónimo de salud, es por ello que te recomendamos ver los siguientes vídeos de nuestro canal FisioOnline en YouTube, los cuales son realizados por profesionales de la salud expertos en el movimiento corporal humano.

Ejercicios para aumentar la elasticidad de las escápulas

Primeramente, es necesario activar la musculatura escapular con la finalidad de prepararlos para el fortalecimiento y el entrenamiento adecuado. Para ello te enseñamos en el siguiente vídeo ejercicios para elongar la musculatura que se encuentra entre los omóplatos con ayuda de una silla.

Ejercicios para la hipercifosis

La joroba o hipercifosis es una alteración postural que promueve la aparición del déficit de los estabilizadores escapulares, por lo que es importante trabajar la postura mediante ejercicios para hipercifosis mostrados en el siguiente vídeo:

Escápulas aladas: Ejercicio de Corrección con TRX

El fortaleciendo es fundamental para corregir la musculatura responsable de las denominadas "escapulas aladas", una técnica de entrenamiento muy eficaces para ello es el entrenamiento de suspensión o “TRX”. En el siguiente vídeo te mostramos como realizar un ejercicio de corrección con TRX: 

Ejercicios para fortalecer la musculatura estabilizadora de la escápula

Otros ejercicios enfocados en el fortalecimiento de la musculatura escapular son los que te mostramos a continuación:

Ejercicios de estabilización de hombro.

La escápula es uno de los huesos que constituyen la articulación escapulohumeral, mejor conocida como el hombro. Por ello es necesario realizar ejercicios enfocados en esta articulación, obtén importante información sobre ellos a continuación:

Pronóstico de las Escápulas aladas. ¿Cuánto tarda en curarse?

Este déficit muscular en la mayoría de los casos tiene un buen pronóstico a corto plazo con el tratamiento adecuado (entrenamiento de musculación y gimnasia postural). Sin embargo, algunos factores causales, como las lesiones nerviosas o enfermedades adyacentes, pueden tener buen pronóstico a largo plazo como la reducción de los síntomas y un mayor control escapular. Una vez obtenido el control escapular, el médico o fisioterapeuta le enseña al paciente las medidas necesarias para gestionar a largo plazo esta alteración muscular, ya que puede volver a aparecer sin el seguimiento adecuado por parte del paciente.