Lesiones de tobillo y pantorrilla

Tendinitis de aquiles o aquilea

La tendinitis de Aquiles es una de las lesiones más comunes en el área deportiva aunque, de igual forma, afecta a la población en general. Esta lesión es la inflamación del tendón de Aquiles y genera un fuerte dolor en la zona. En fisioterapia tenemos excelentes tratamientos para esta lesión.
Tendinitis de aquiles o aquilea
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Ese molesto dolor de talón que aparece durante el entrenamiento, puede ser originado por una tendinopatía o tendinitis de Aquiles. inicialmente esta tendinopatía ocasiona dolor ocasional, sin embargo, a medida que progresa se convierte en una verdadera pesadilla para quien lo padece. Esta afección no es infrecuente en el deporte, pero no por ello, sólo afecta a deportistas. A continuación, hablaremos sobre su origen y explicamos cuales son los tratamientos y medidas preventivas para evitar la instauración de esta lesión:

¿Qué es la Tendinitis de Aquiles o Aquilea?

El término tendinitis de Aquiles nos indica inflamación del tendón de Aquiles, sin embargo, en la actualidad este término está en desuso, ya que se ha comprobado que no logra abarcar todas las características patológicas de esta lesión de tobillo. Un término más adecuado, pero menos usado, es la tendinopatía de Aquiles, el cuál abarca tanto los problemas inflamatorios (tendinitis) como los degenerativos (tendinosis) presentes en esta patología. Siendo así podemos decir que la tendinopatía o tendinitis de Aquiles es una patología que implica la inflamación y cambio degenerativo gradual (irritación, microrroturas) en el tendón de la parte posterior de la pierna y, a veces, del tejido circundante. 

Esta afección degenerativa a menudo es causada por una carga constante del tendón, asociada a distintos factores causales. Sobre todo, las deformidades de pies o piernas, como un pie plano o una posición arqueada de rodillas, promueven la irritación del tendón de Aquiles. Pero también las personas con enfermedades o trastornos metabólicos como diabetes, artritis o sobrepeso tienen un mayor riesgo de desarrollarla. Generalmente puede ser tratada de manera conservadora mediante fisioterapia. Para ello, primero se debe determinar la carga estresante (actividades laborales o deportivas) y seguidamente pausarla momentáneamente hasta que el tendón se encuentre recuperado.

Los cambios degenerativos graduales en el tendón, desmejoran su capacidad de soportar cargas por lo que la evolución de esta patología, puede conducir a largo o corto plazo a la rotura del tendón de Aquiles. 

Tendón de Aquiles

Esta estructura tendinosa conecta el tríceps sural (gemelos, sóleo) con el talón y se trata del tendón más fuerte del cuerpo humano, por lo que puede soportar enormes cargas. Esta estructura permite que el talón se levante del suelo cuando se está de pie, lo que quiere decir, que nos permite ponernos de puntillas. Cuanto más rápido y fuerte es el movimiento de flexión plantar del tobillo, mayor es la tensión que se ejerce sobre el tendón. Esta sobretensión en el Aquiles es frecuente en ciertos deportistas, especialmente en aquellos que practican disciplinas que impliquen correr o trotar cuesta arriba (corredores, escaladores entre otros atletas).

Tendinitis de Aquiles o Aquílea

Clasificación de la tendinitis de Aquiles o Aquilea

En la actualidad, esta afección es clasificada según la zona de mayor degeneración, siendo estas las siguientes:

  • Tendinosis no insercional: la degeneración, el dolor y la inflamación se desarrolla de manera localizada entre 2- 7 cm de la inserción en el calcáneo. La región de dos a siete centímetros por encima del punto de inserción (unión del tendón) en el hueso del talón (entesis) tiene un suministro más débil de los vasos sanguíneos. Como resultado, esta área es la más propensa a la inflamación y la degeneración.
  • Tendinopatía de inserción: esta se desarrolla en la inserción de la estructura tendinosa en el calcáneo. Puede presentar junto con otras patologías: calcificaciones, bursitis calcánea…

Incidencia y prevalencia de la Tendinitis de Aquiles o Aquilea

Esta patología afecta tanto a personas que practican deportes de competición o recreativos, así como a aquellas que no son activas. Tiene una incidencia acumulada de lesiones de por vida de aproximadamente el 24% en atletas. Las lesiones relacionadas con la carrera o running tienen una prevalencia entre el 11% y el 85% o entre 2,5 y 59 lesiones por cada 1000 horas de carrera. Los corredores de maratón tienen la mayor incidencia de tendinopatía de Aquiles, con una incidencia del 7,4%. Como hemos destacado anteriormente, esta afección puede conllevar a la rotura de esta importante estructura tendinosa. Con respecto a esto, la tasa de incidencia general de roturas producto de una tendinopatía de Aquiles es de 2,1 por 100 000 individuos-año, la mayoría de las roturas se producen en hombres, con una relación de 3,5 a 1 hombre / mujer. De las personas que presentado esta afección destacamos al futbolista Jorge Fucile quien padeció esta tendinopatía en 2018.

Síntomas y signos de la Tendinitis de Aquiles o Aquilea. ¿Cómo saber si la padezco?

En general, los síntomas de la tendinitis de Aquiles o aquilea aparecen por primera vez al principio o al final del entrenamiento o la actividad deportiva, durante los cuales los pacientes suelen comenzar a sentir alivio del dolor. El dolor suele depender de la carga. Si la irritación a la estructura tendinosa continúa, el dolor posterior de talón persistirá incluso después del ejercicio y el tendón de Aquiles puede inflamarse. Ciertos movimientos cotidianos que estiran el tendón de Aquiles, por ejemplo. subir escaleras causa un dolor particularmente intenso. Si el tendón está inflamado, se puede sentir un engrosamiento del tendón de Aquiles, y si lo presiona, sentirá dolor por presión. En casos extremos, es posible que escuche un crujido o sienta nódulos en el tendón causados por la acumulación de fibras. En resumen, los signos y síntomas que indican la presencia de esta tendinopatía son:

  • Dolor de talón que aumenta gradualmente con el entrenamiento y remite con el reposo (en las etapas agudas).
  • El tendón de Aquiles suele estar hinchado y engrosado a la palpación, además, se puede ver un ligero enrojecimiento de la piel.
  • Sensibilidad e inflamación en la zona posterior del tobillo.
  • Dolor de talón al caminar cuesta arriba o subir escaleras.
  • En ocasiones se puede evidenciar un ligero crujido cuando se presiona el tendón de Aquiles con el dedo y mueve el tobillo al mismo tiempo. Dicho sonido también puede aparecer durante el movimiento.

Cuando se cronifica dicha tendinopatía, el dolor se presenta durante semanas o meses. Incluso el dolor permanece casi igual con cualquier tipo de ejercicio o actividad deportiva, siendo particularmente severo.

¿Cuáles son las causas de la Tendinitis de Aquiles o Aquilea?

Las causas de la tendinitis de Aquiles son diversas, pero en la mayoría de los casos el estrés y la sobrecarga es el factor más importante en el desarrollo de esta tendinopatía. Cualquier persona, independientemente de las condiciones de vida o del esfuerzo físico al que se ve expuesto, puede verse afectada por esta afección. Siendo los corredores, jugadores de pelota (futbolistas, rugbistas, tenistas) y los bailarines particularmente los más afectados. Existen causas que pueden conducir al aumento de la tensión sobre el tendón de Aquiles, dichas causas favorecedoras son: 

Causas anatómicas

  • Genu valgo: las rodillas en X cambian el eje de la pierna, a largo plazo el cambio en el eje de la pierna provoca molestias, especialmente en la articulación de la rodilla. Sin embargo, el desplazamiento del eje también afecta al tobillo. Allí cambia la transmisión de potencia y carga, lo que puede provocar una sobrecarga del tendón de Aquiles, debido al aumento del estrés.
  • Talón varo o valgo: aquí la región del retropié se dobla de tal manera que el borde interior o exterior de la planta del pie se presiona con más fuerza hacia el suelo. Al mismo tiempo, el borde contralateral del pie se eleva hacia arriba. Esta forma de desalineación aumenta la situación de estrés en uno de los lados del tendón.
  • Sobrepronación: el eje de transmisión de potencia sobre el Aquiles se cambia por la sobrepronación en el tobillo. Como resultado, la parte media del tendón de Aquiles está más estresada, mientras que la parte exterior apenas tiene que soportar ninguna tensión. Si esta situación se mantiene en el tiempo, el Aquiles puede irritarse y degenerarse originando la tendinopatía. Además, el tendón con cada paso se desliza sobre una bursa, que se encuentra entre el calcáneo y el Aquiles y evita la abrasión directa del tendón sobre el hueso. Si existe una desalineación en el tobillo, la bursa ya no puede cumplir completamente su efecto amortiguador, razón por la cual las cargas adicionales y las fuerzas de abrasión actúan sobre el Aquiles y conducen a su degeneración.

Causas deportivas o mecánicas

  • Deportes que impliquen trotar o correr: el Aquiles transfiere la fuerza de los músculos de la pantorrilla al tobillo. Por lo cual esta estructura es particularmente importante al caminar. La transmisión de potencia y fuerza es significativamente mayor al trotar o correr. Por lo tanto, el tendón de Aquiles se ve particularmente estresado en los deportes que impliquen estos movimientos. La tendinitis de Aquiles no solo puede desencadenarse por un aumento repentino del esfuerzo al trotar. Un cambio en la carrera puede contribuir a su formación. Por ejemplo, muchos corredores tienen problemas cuando compran zapatillas nuevas para correr, este calzado tiene que adaptarse al eje de carga modificado (si es el caso) para evitar promover esta tendinopatía.
  • Profesión estresante para el talón: cualquiera que esté de pie todo el día debido a un trabajo de pie por lo general ejerce una tensión particularmente mayor en sus pies y piernas. Con el tiempo, esto puede provocar cambios degenerativos en huesos, músculos, tendones y ligamentos de los miembros inferiores. Especialmente el Aquiles, ya que es a través de esta estructura tendinosa que tiene lugar la principal transmisión de energía del cuerpo a los pies. 
  • Obesidad o sobrepeso: un aumento considerable de peso significa que las piernas tienen que soportar una carga mayor con cada paso. Esto afecta principalmente al talón y por ende al Aquiles. Como resultado, puede provocar irritación y pequeños focos de inflamación de forma permanente en el tendón de Aquiles. Además, los cambios metabólicos relacionado con el sobrepeso pueden promover la formación de depósitos de calcio que, a su vez, irritan el tendón y promueven el desarrollo de esta tendinopatía.

Otras causas y factores de riesgo:

  • Edad > 35 a 45 años: las personas de mediana edad se ven afectadas con mucha frecuencia.
  • Sexo masculino: afecta principalmente a hombres de mediana edad.
  • Medicamentos: terapia con medicamentos (corticosteroides, esteroides anabólicos, fluoroquinolonas) en el pasado.
  • Entrenamiento inadecuado: pobre acondicionamiento físico al inicio del entrenamiento o un estado inicial desentrenado con aumento repentino del esfuerzo.
  • Traumatismos directos sobre el talón.
  • Acortamiento del tríceps sural.

Prevención de la Tendinitis de Aquiles o Aquilea

Los procesos degenerativos naturales de las estructuras tendinosas no se pueden prevenir. Sin embargo, existen factores de riesgo asociado al origen de esta tendinopatía que pueden ser modificados por simples acciones:

  • Evite el cambio o aumento repentino de intensidad en el entrenamiento, hágalo de manera progresiva.
  • Caliente o acondicione bien los músculos de la pantorrilla antes de entrenar.
  • Realícese masajes deportivos con regularidad enfocados en la zona posterior de la pantorrilla, para mantener los músculos y tendones en buen estado.
  • No sobrecargue sus talones, para ello asegúrese de tener periodos de recuperación después de hacer deporte o estar mucho tiempo de pie.
  • Preste atención a los zapatos o zapatillas que usa al entrenar, asegúrese de que los mismos se ajusten a las características de su pie y pisada. Evite el uso de tacones por tiempo prolongado, ya que estos promueven el acortamiento del tríceps sural y por ende aumenta la tensión sobre el Aquiles.

Automasajes y estiramientos para las contracturas y sobrecargas del gemelo

Para que cumplas a cabalidad las medidas preventivas anteriormente expuestas, dale un vistazo al siguiente vídeo en donde aprenderás como combatir eficazmente las contracturas y sobrecargas de los gemelos, que promueven la instauración de una tendinopatía aquilea:

Diagnóstico diferencial

La región posterior de la pantorrilla no sólo se ve implicada en esta tendinopatía, también se encuentran relacionada con otras importantes estructuras del tobillo, por lo que guarda relación con otras lesiones en el tobillo, es por ello que es importante llevar a cabo un diagnóstico diferencial antes de dar inicio a cualquier abordaje terapéutico. Conoce los diagnósticos diferenciales de esta tendinopatía a continuación:

Teniendo en cuenta que estados avanzados de degeneración pueden conllevar a la rotura del tendón de Aquiles, es importante en el diagnóstico diferencial, confirmar si el dolor está asociado a una tendinopatía o se trata de una rotura.

¿Cómo se diagnostican la Tendinitis de Aquiles o Aquilea?

El diagnóstico de tendinitis de Aquiles generalmente se puede hacer sobre la base de los síntomas descritos por el paciente y la información obtenida a través de un examen físico en el que siempre se compara el tendón de Aquiles sintomático con el lado opuesto. En el examen físico, el especialista se puede notar hinchazón, enrojecimiento, sobrecalentamiento o incluso edema en el lado afectado. En el examen físico se puede detectar la presencia de una rotura de tendón de Aquiles, mediante la aplicación de la prueba de Thompson. Sin embargo, la confirmación de una tendinopatía sólo es posible mediante estudios de imagen, los cuales ponen en evidencia el estado de la estructura tendinosa y de los componentes adyacentes.

Pruebas de imagen

Pruebas de imagen utilizadas para diagnosticar la tendinopatía de Aquiles:

  • Radiografías de calcáneo (lateral y axial): aporta información que permite detectar la presencia de calcificaciones en la extensión proximal de la inserción del tendón o prominencias óseas en la porción superior del calcáneo. 
  • Ecografía o ultrasonido: puede ayudar a evaluar la lesión, se puede utilizar para predecir el riesgo de rotura. La ecografía puede revelar un aumento del grosor del Aquiles con hiperemia asociada con hipervascularidad, una disminución en el ángulo de rotación gastrocnemio-sóleo y una alteración en la bursa. La ecografía resulta útil durante el tratamiento ya que permite registrar el avance o retroceso de la tendinopatía.
  • Resonancia magnética (RM): proporciona información importante sobre el estado de las estructuras articulares y tendinosas, permitiendo visibilizar de manera temprana los cambios patológicos de la tendinopatía.
  • Tomografía computarizada (TC): ofrece información útil para descartar alteraciones estructurales trabeculares del calcáneo.

Tratamiento médico para la Tendinitis de Aquiles o Aquilea

Según la gravedad de la tendinopatía el tratamiento médico puede variar entre un abordaje conservador y uno quirúrgico. En resumen, las opciones de tratamiento disponibles actualmente para tratar esta tendinopatía son.

Tratamiento conservador

  • Reposo deportivo: reducción de los niveles de actividad.
  • Administración de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs).
  • Adaptación del calzado (indicación de plantillas ortopédicas).
  • Férulas de tobillo.
  • Terapia con ondas de choque extracorpóreas.
  • Fisioterapia.
  • Inyecciones de cortisona y plasma rico en plaquetas (PRP) en las estructuras peritendinosas: la evidencia actual muestra una falta de eficacia en el uso de plasma rico en plaquetas para la tendinopatía de Aquiles, sin embargo, las inyecciones de cortisona muestran notables efectos positivos en cuanto al dolor.

Tratamiento quirúrgico

Debido a la efectividad del tratamiento conservador, la cirugía se considera en muy pocos casos. En principio, el cirujano puede realizar la operación de forma ambulatoria, en el caso de una cirugía hospitalaria, la estancia hospitalaria suele ser de uno a dos días como máximo. La cirugía se realiza con anestesia local o general y suele tardar alrededor de media hora, generalmente los cirujanos la realizan de manera mínimamente invasiva, lo que significa que solo es necesaria una pequeña incisión en la piel. El objetivo de la operación es eliminar el tejido engrosado y la bursa inflamada. De ser necesario el cirujano eliminará las osificaciones o calcificaciones presentes.

Si la degeneración está muy avanzada, puede que el cirujano necesite realizar una incisión en la piel más grande para ver la longitud completa del tendón. Esto es necesario porque se debe eliminar cualquier tejido muerto en la extensión de la estructura tendinosa. Después de la operación, la parte inferior de la pierna afectada se inmoviliza con una férula durante algunas semanas para que el tejido se recupere y sane adecuadamente. Es importante que la funcionalidad del Aquiles se restaure mediante medidas de rehabilitación adecuadas, por lo cual la mayoría de los médicos refieren al paciente a fisioterapia después la operación. 

¿Cómo es la cirugía en caso de una rotura del tendón de Aquiles?

Cuando la degeneración está muy avanzada es posible que las fibras tendinosas del Aquiles se empiecen a desgarrar progresivamente hasta su completa rotura. Si es el caso, el abordaje médico es diferente. Conoce como es la cirugía en caso de rotura y cual es el tratamiento fisioterapéutico de la boca de un experto traumatólogo especializado en el tratamiento de estas lesiones: 

Tratamiento de Fisioterapia para la Tendinitis de Aquiles o Aquilea

Generalmente los tratamientos médicos solo tienen como objetivo eliminar los síntomas, es decir, el dolor. Sin embargo, no se tiene en cuenta la causa del dolor, por lo que la analgesia obtenida en varios tratamientos perdura por un breve período de tiempo. Desde la fisioterapia se busca tratar las causas que conllevaron a la formación de esta tendinopatía, por lo que antes de iniciarse cualquier intervención con fines terapéuticos, el fisioterapeuta lleva a cabo una valoración exhaustiva del paciente afectado, con la finalidad de detectar los factores causales que conllevaron a la degeneración e inflamación del tendón de Aquiles. Una vez establecidos los factores causales presentes, generalmente biomecánicos, se procede a realizar intervenciones tantos activas como pasivas, tales como:

  • Educación para el manejo del dolor.
  • Crioterapia.
  • Relajación miofascial.
  • Ultrasonido terapéutico.
  • Láser terapéutico.
  • Terapia de ondas de choque.
  • Electrólisis percutánea Intratisular (EPI).  
  • Masaje transverso tipo Cyriax.
  • Vendaje neuromuscular.
  • Electroterapia.
  • Entrenamiento progresivo de los músculos de la pantorrilla (gemelos y sóleo): ejercicios isométricos, ejercicios isotónicos y especialmente ejercicios excéntricos.
  • Ejercicios de estiramiento estático y activo.
  • Ejercicios de coordinación, equilibrio y propiocepción.
  • Manipulaciones articulares.
  • Modificación del gesto deportivo.
  • Reeducación de la marcha.

Tratamiento propuesto en Fiit Concept - Fisioterapia Integrativa para la Tendinitis de Aquiles o aquilea

Para comenzar, es necesario explicar de qué trata el Fiit Concept – Fisioterapia Integrativa, la misma trata de una nueva visión terapéutica con bases teóricas en la Medicina Tradicional China (Medicina Oriental), este tipo de medicina ha investigado durante mucho tiempo, la relación que tiene algunas emociones con concretos órganos y vísceras, estableciendo que ciertas alteraciones emocionales pueden contribuir al desarrollo de una disfunción visceral. Una vez instaurada una disfunción visceral, la misma puede repercutir en el sistema musculoesquelético, alterando el tono muscular y la biomecánica intervertebral de ciertas regiones, debido a la conexión existente formada por el sistema nervioso simpático y parasimpático. Pero no sólo las emociones pueden provocar la alteración de un órgano o víscera, las alteraciones nutricionales y el mal manejo del estrés contribuyen a la instauración de una disfunción visceral que finalmente genere alteraciones en el sistema musculoesquelético. 

Fiit Concept – Fisioterapia Integrativa

Toda esta relación la podrás ver ejemplificada en el siguiente diagrama:
 Infografía de Fiit Concept - Fisioterapia Integrativa
Frecuentemente el tratamiento de la tendinitis de Aquiles o aquilea suele resultar infructuoso, con evolución lenta, tendencia a las recidivas y por ende a la cronicidad. esto se debe por un lado a las características de este tendón, pero también porque en los abordajes terapéuticos se suele tener en cuenta los factores físicos y biomecánicos como: trabajos repetitivos y exceso de ejercicio, dejando de lado, y no se da importancia a otros factores igual de importantes como la disfunción visceral.

Los órganos implicados en el origen de esta tendinopatía según nuestra visión Fiit Concept – Fisioterapia Integrativa, son la vejiga y el riñón.

Estas disfunciones ocasionan la aparición de bloqueos articulares en la región lumbar (L5-S1), estos bloqueos conducirán a la irritación de las raíces nerviosas, lo cual provocará una afectación del segmento medular correspondiente, originado seguidamente un aumento constante del tono muscular de los gemelos y por ende tensión constante sobre el Aquiles, que finalmente provocará la degeneración de este tendón. Ambas disfunciones pueden originarse por variados factores que a continuación te explicaré:

Causas de la disfunción de la vejiga y del riñón asociado a la Tendinitis de Aquiles o aquilea

  • Estrés: la presencia de un estado de alerta patológico asociado a situaciones estrés, ocasiona un estado de cansancio general en el cuerpo que desmejora potencialmente la vitalidad del organismo que según la medicina oriental afectará al funcionamiento del riñón y la vejiga.
  • Alteraciones emocionales: la emoción que directamente altera el funcionamiento renal es la crispación relacionada a situaciones de enfrentamiento y de rabias guardadas, las cuales si son mantenidas en el tiempo acabarán afectando la salud del individuo, en especial la zona lumbar. Por otro lado, si bien el estrés afecta indirectamente a la salud de la vejiga, esta a su vez es altamente sensible a la desesperanza, aquí el paciente percibe que las situaciones se le hace muy cuesta arriba y que no le encuentra salida (problema laboral, económico y familiar). En ambas emociones predomina la sensación cansancio y fatiga que junto al estrés ocasiona estas alteraciones viscerales
  • Alteraciones nutricionales: un inadecuado o deficiente aporte nutricional puede ocasionar alteraciones musculares que afectan los gemelos y por ende promueven la tendinopatía aquilea. Además, ciertos alimentos pueden intoxicar y resultar nocivos para la vejiga y el riñón hasta el punto de desmejorar su funcionamiento, tales alimentos son lácteos, café, gaseosas, cacao, carnes rojas y procesadas, alimentos que ocasiones intolerancia como los lácteos, así como los alimentos manufacturados que contienen mucho ácido úrico y altos niveles de sal como los embutidos y los encurtidos además de los alimentos que generan ácido oxálico como el tomate, espinaca y el espárrago.

Todos estos factores influyen negativamente en la salud del sistema musculoesquelético de la zona lumbar y de la pantorrilla, originando además bloqueos articulares a nivel lumbar, que principalmente favorecen la tendinitis de Aquiles.

Tratamientos desde Fiit Concept – Fisioterapia Integrativa para la Tendinitis de Aquiles o aquilea

  1. Manipulación vertebral: la zona lumbar baja es la más afectada por la disfunción renal y de la vejiga, por lo cual es importante realizar manipulaciones que fomenten la movilidad en esta región, al manipular las vértebras irritadas especialmente el segmento L5-S1, se incentiva la movilidad adecuada de estos segmentos y se induce un efecto regulador en el sistema nervioso y la médula espinal, lo que disminuye los efectos reflejo negativos en los gemelos provenientes de la disfunción visceral presente. Además, también es necesario integrar al tratamiento estiramientos de toda la parte posterior de la pierna y ejercicios de Neurodinamia, los cuales disminuyen la irritación nerviosa presente, que esté alterando el tono de los gemelos. 
  2. Asesoramiento nutricional: una dieta depurativa de 20-21 días de duración compuesta de frutos secos, legumbres y vegetales, eliminado el consumo de todos los alimentos excitantes que generen irritación o estrés al riñón, tales como los mencionados anteriormente, este tratamiento puede influir positivamente en su funcionamiento visceral, contribuyendo además a la disminución de la tensión refleja sobre los gemelos.
  3. Biodescodificación: debido a que ciertas emociones desmejoran el funcionamiento de la vejiga y del riñón, es importante tratar que el paciente sea consciente de que ciertas situaciones de conflicto que guarda con otra persona o consigo mismo, pueden promover la aparición de esta lesión. Al ser consciente de esta relación se logra que esta emoción afecte menos a la vejiga y al riñón, conduciendo a que las mismas no repercutan en los gemelos.
  4. Osteopatía visceral: consiste en la aplicación de maniobras manuales específicas enfocadas en fomentar la movilidad y la motilidad del órgano o víscera alterado o con disfunción visceral.
  5. Gestión del estrés: programación del horario del sueño y técnicas que permitan la desconexión del trabajo, así como la paralización del entrenamiento, en el caso de que el paciente afectado sea deportista, ya que en este sobre entrenamiento origina cansancio y fatiga que conduce a la tendinitis. De esta manera se fomenta la relajación y se le permite al cuerpo gestionar esas situaciones estresantes, para que no afecten al organismo y no originen el cansancio que afecta la salud visceral. 
  6. Plantas medicinales: consiste en la elaboración de un plan de tratamiento individualizado mediante la indicación de plantas medicinales o complementos de plantas (jarabes, cápsulas, gotas, infusiones) que fomenten el correcto funcionamiento de la vejiga y el riñón, evitando de esta manera los cambios en las fibras musculares del grupo gemelar que la disfunción visceral ocasiona.

Ejercicios, automasajes, estiramientos y otros autocuidados para la Tendinitis de Aquiles o aquilea

La tendinopatía de Aquiles puede tardar mucho en curarse; para evitar que con el tiempo aparezca un engrosamiento del tendón y la pérdida de elasticidad, es necesario mantener una continuidad y constancia del tratamiento fisioterapéutico indicado. Por ello queremos brindarte las herramientas terapéuticas necesarias para que continúes tu proceso de rehabilitación fisioterapéutica en casa, por ello te dejamos a continuación variedad de vídeos de nuestro portal FisioOnline en YouTube

Dolor de pie y tobillo - Cómo, cuándo y por qué usar una tobillera

Es importante destacar que es necesario dejar suficiente tiempo para que sane el tendón de Aquiles antes de volver a ejercer presión sobre él, de lo contrario existe el riesgo de tendinitis crónica. Es por ello, que una de las medidas terapéuticas más frecuentemente usadas inicialmente es la inmovilización del tobillo. Si quieres conocer cuándo, cómo y porque se usa una tobillera te recomendamos ver el siguiente vídeo:

Automasaje para mejorar la tendinitis del tendón de Aquiles o aquilea

La técnica de automasaje ofrece notables beneficios en cuanto a la disminución del dolor de esta afección por lo que te dejamos a continuación las directrices necesarias para realizarlo de manera correcta:

Ejercicios, estiramientos y masajes

En el siguiente vídeo te mostraremos un protocolo terapéutico para tratar esta patología aquílea, el protocolo está constituido por ejercicios, estiramientos y masajes específicos:

Tendinitis o tendinopatía de Aquiles. Diagnóstico y tratamiento de fisioterapia, médico y quirúrgico

El punto de vista médico es muy importante para el manejo y solución de esta afección, por ello te recomendamos ver el siguiente vídeo en donde un médico traumatólogo experimentado en esta área, te explicará detalladamente como se diagnóstica y trata con fisioterapia y cirugía esta afección:

Tratamiento para la tendinitis de Aquiles o inflamación del Aquiles

Aunque los factores biomecánicos prevalecen en el origen de esta tendinopatía, cómo destacamos anteriormente existen otros factores que frecuentemente no son tomados en consideración, por lo que a continuación te mostramos otra alternativa terapéutica, más natural:

Pronóstico de la Tendinitis de Aquiles o aquilea. ¿Cuánto tarda en curarse?

Un buen pronóstico es posible con un abordaje terapéutico precoz y adecuado para el caso. Si esta tendinopatía ocurre por primera vez y se trata rápidamente, la lesión generalmente se cura sin ningún daño consecuente. En cambio, si los afectados ignoran los primeros signos de esta tendinopatía o no dejan suficiente para que esta se cure, puede cronificarse y resultar muy difícil de tratar. 

La duración de la tendinitis aquílea depende de la gravedad y de la evolución de la patología.

En el caso de ser aguda, se puede suponer que el proceso de curación total demorará aproximadamente un mes. Por el contrario, una lesión crónica requerirá mucho más tiempo. Dependiendo de qué tan bien funcionen las diferentes terapias, se debe esperar un período de curación de tres meses a un año. El tiempo de curación puede verse extendido en ciertos casos, especialmente en los casos que haya sido necesaria una cirugía. A pesar de los tiempos anteriormente nombrados, desafortunadamente, no es posible especificar cuánto tiempo tarda en sanar una tendinitis aquílea, en algunos casos pueden durar algunas semanas, mientras que en otros puede requerir de meses para su curación.

¿Cuánto tarda en curarse una tendinitis de Aquiles o aquílea?

Si quieres comprender mejor como es el proceso de recuperación de la tendinitis aquílea, te recomendamos ver el siguiente vídeo en donde un profesional fisioterapeuta te brindará toda su experiencia sobre el proceso de curación de la tendinitis aquílea, que te ayudará a entender que factores pueden promoverla o retrasarla:

Tendinitis de aquiles o aquilea