Acinesia e hipocinesia

Definición

El término acinesia proviene del griego “a” que significa ausencia y “kinesis”que significa movimiento, lo que quiere decir que es la ausencia de movimientos voluntarios o la pérdida de la habilidad para moverse. También es denominada hipocinesia. 

Las enfermedades degenerativas del sistema nervioso suelen tener afecciones o estar acompañadas de trastornos en el movimiento, y su sintomatología inicia de forma gradual causando rigidez o disminución de la movilidad. 

"Es la ausencia de movimientos voluntarios o la pérdida de la habilidad para moverse."

¿Por qué se produce la acinesia?

La acinesia está caracterizada por la pérdida parcial o total del movimiento muscular, producto de un trastorno en el ganglio basal

Además las enfermedades como el Parkinson, los accidentes cerebrovasculares y el uso de sustancias farmacológicas están asociadas a la presencia de la acinesia. Ya que producen rigidez muscular e incapacidad para generar el movimiento.

¿En qué patologías aparece la acinesia?

Mayormente la acinesia se presenta en la enfermedad de Parkinson, pero además de ella se puede observar en pacientes con esquizofrenia, en la demencia, en las atrofias multisistémicas, en las parálisis supranucleares progresivas, en los accidentes cerebrovasculares y en la degeneración ganglionar basal cortical.

Esto se debe a que todas estas patologías antes nombradas poseen una alteración de la función motora producto de trastornos en el sistema nervioso. 

¿Cuáles son los síntomas de la acinesia?

La acinesia o hipocinesia suele estar acompañada de otros síntomas como la bradicinesia y de síntomas motores y no motores. 

Dentro de los síntomas motores se encuentran disminución del parpadeo, babeo producto del dejar de tragar de forma automática, presencia de temblores, disminución del balanceo de brazos durante la marcha, movimientos lentos para abrir y cerrar las manos, poca habilidad para realizar actividades de la vida diaria como cepillarse o afeitarse, postura en flexión, paso lento y arrastrando los pies y dificultad para sentarse, cambiar de posición al dormir o levantarse. 

Al mismo tiempo pueden producirse síntomas no motores asociados fundamentalmente a la enfermedad de Parkinson como la depresión, la ansiedad, perdida de la capacidad para realizar varias actividades, disfunción eréctil, fatiga, trastornos del sueño, psicosis, estreñimiento y lentitud en el pensamiento.