Isquemia o disminución del flujo sanguíneo

Definición

La isquemia es el término que se utiliza para designar a la condición clínica en la que ha disminuido el flujo de sangre en su paso por las arterias, lo que conlleva a riesgo de muerte celular, es decir no existirá función en los tejidos afectos.

El cuerpo está diseñado de un conjunto de sistemas que se encargan de cumplir cada una de las funciones para que podamos vivir, por eso los tejidos que representan a estas partes son importantes y necesitan de oxígeno y otros nutrientes para poder funcionar correctamente. Entonces, cuando la sangre no es capaz de llegar a esas zonas se produce la isquemia. 

Entre las isquemias más comunes están la cerebral, intestinal, cardíaca, la tisular que afecta a cualquier tejido y el pie diabético que es generada por la diabetes.

"La isquemia puede afectar directamente a la vía arterial del corazón, riñones, cerebro y tejidos de las extremidades, por lo que conlleva a riesgo de muerte celular"

¿En qué consiste la isquemia?

La isquemia consiste básicamente en que la sangre al recorrer la vía arterial pasa de forma lenta, debido a múltiples causas. Lo cual produce que no llegue el oxígeno a los tejidos y así los órganos y estructuras corporales no funcionen de la manera correcta, produciendo muerte tisular y pérdida de funcionalidad.

¿Qué produce una isquemia?

La disminución del flujo sanguíneo en su paso por las arterias puede ser ocasionado por muchas patologías, siendo los problemas que involucran al corazón y a los vasos sanguíneos los más frecuentes. Entre las causas encontramos las siguientes:

  • Trombos en un vaso sanguíneo.
  • Embolia arterial.
  • Presencia de placas o ateromas.
  • Tromboembolismo pulmonar.
  • Trombosis coronaria, pulmonar cerebral.

¿Por qué se produce la isquemia?

Los vasos sanguíneos y especialmente las arterias son los encargados de transportar la sangre oxigenada desde el corazón hacia todos los tejidos del cuerpo, entonces cuando alguna parte de su recorrido ha sido bloqueado total o parcialmente, se comienza a disminuir el flujo sanguíneo, que es la isquemia, lo que tiene como consecuencia falta de oxígeno en los tejidos y finalmente deficiencias que pueden llevar a a la muerte tisular.

"Cuando la isquemia aparece se manifiesta con síntomas como el dolor que afectan la salud de la persona, por lo que se requiere de tratamiento médico y en ocasiones de cirugía"

Entonces, debido al déficit de riego sanguíneo en el caso de la isquemia que afecta al sistema cardíaco, se producirán síntomas como el edema en las extremidades, angina de pecho (dolor), dificultad respiratoria y cansancio, por lo que se necesita de tratamiento médico para poder restablecer la salud alterada.

Sin embargo, dependiendo del lugar de la lesión se manifiesta con otros síntomas y se necesita de otro tratamiento. Por ejemplo, en el caso de pie diabético que es generado por la presencia de diabetes esta en muchas ocasiones necesita de cirugía de amputación para eliminar la región del pie afectada por la necrosis.