Nervio tibial posterior

Definición

El nervio tibial posterior inicia su recorrido a nivel de la pierna específicamente del músculo sóleo, como continuación del nervio ciático poplíteo interno.

El plexo sacro es un conjunto de raíces espinales encargados de la inervación de parte de los miembros inferiores y de la pelvis, al estar íntimamente unido al plexo lumbar algunas lesiones pueden ser referidas en las zonas controladas por ambos plexos.

"Inicia su recorrido a nivel de la pierna específicamente del músculo sóleo, como continuación del nervio ciático poplíteo interno."

¿Dónde se origina el nervio tibial posterior?

Se origina en las raíces sacras de S2 a S4, encargadas de controlar la actividad de la vejiga, el ano, el recto y suelo pélvico.

¿Cuál es el recorrido del nervio tibial posterior?

El mismo desciende en línea recta y ligeramente oblicua hacia abajo y hacia adentro por la región del tibial posterior. A nivel del tobillo se localiza debajo de la aponeurosis profunda de éste y se proyecta hacia atrás, para quedar en un espacio comprendido entre el tendón del tibial posterior, el flexor común de los dedos, y el tendón del flexor propio del primer dedo del pie.

A nivel del maléolo interno se divide en dos ramas; la primera denominada nervio calcáneo interno, que se distribuye por la región interna y posterior del talón; y la segunda que se bifurca en dos ramas terminales, los nervios plantar externo y plantar interno.

¿Qué zonas inerva el nervio tibial posterior?

Este nervio se encarga de la inervación de estructuras profundas como los huesos, músculos y articulaciones que se ubican en la cara plantar del pie, además de la inervación sensitiva de toda la planta del pie.

"Este nervio se encarga de la inervación de estructuras profundas."

¿Qué lesiones afectan el nervio tibial posterior?

Generalmente las lesiones que sufre este nervio se deben a fracturas, y en otras ocasiones a afecciones en la zona detrás de la rodilla o en la zona baja de la pierna, por donde el nervio realiza su recorrido. 

Algunas enfermedades sistémicas como la diabetes mellitus puede también lesionar este nervio, además de la presencia de tumoraciones, abscesos o hemorragias por dentro de la zona de la rodilla. 

Estas lesiones suelen generar diferentes síntomas como adormecimiento, dolor, hormigueo y debilidad muscular de los grupos musculares de la rodilla y el pie.