Músculo tibial posterior

Definición

El tibial posterior es un músculo largo que se localiza junto al poplíteo y los lumbricales en el plano profundo de la región conocida como pantorrilla. Pero este en particular se dirige hacia los huesos del pie para poder producir movimientos necesarios para la marcha.

En cada pierna podemos localizar varios grupos de músculos que se clasifican de acuerdo a la ubicación en el plano muscular, por ejemplo en la parte posterior del área profunda localizamos el músculo tibial posterior, y en el superficial los gemelos y el sóleo.

"Es un músculo que atraviesa el área posterior de la pierna y que su tendón transita por la zona medial del tobillo para llegar a insertarse en el pie"

¿Dónde está el músculo tibial posterior?

Son parte de la musculatura más profunda de la zona posterior de la pierna, por lo que se encuentran en la misma zona de los músculos lumbricales, poplíteo, flexores de los dedos y del flexor del dedo gordo. 

¿Dónde se inserta y origina el tibial posterior?

Las fibras del músculo tienen su origen en la zona superior de la tibia y el peroné, luego se dirigen en dirección vertical y se forma el vientre muscular. Después de recorrer la mayor parte de la pierna se adelgaza y el tendón se inserta en el área interna del pie, en los huesos cuboides, las tres cuñas y metatarsianos (2do, 3ero, 4to).

¿Para qué sirve el músculo tibial posterior?

Es un músculo que al igual que los otros de la zona, se encarga de realizar flexión plantar, es decir de llevar los dedos en dirección opuesta a la cara dorsal del pie. Además, debido a que su tendón de inserta en la región del tarso y metatarso, también tiene funciones relacionadas con el movimiento de aducción y de inversión que es realizado junto al tibial anterior.

"Además de realizar flexión plantar también tiene función relacionada con la formación y mantenimiento de la bóveda plantar"

¿Qué ocasiona dolor en el músculo tibial posterior?

El tendón del músculo pasa por la prominencia del tobillo hasta llegar a su inserción en el borde interno del pie, por lo que son tejidos que suelen afectarse por aparición de lesiones como la tendinitis, pero también es propenso a sufrir por patologías como las roturas, contracturas y puntos de gatillo.

Esos tipos de lesiones mencionadas se caracterizan por ocasionar dolor, limitación articular, afectación del arco plantar, edema e incluso hematoma cuando ha sido causado por lesiones traumáticas o golpes.