Fractura de clavícula en niños

Definición

Una fractura de clavícula es la pérdida de la continuidad ósea de la clavícula, que es el hueso que une el esternón con el hombro. 

La clavícula es un hueso cuya función es unir el esternón con el hombro, además en conjunto con la escápula forman la cintura escapular encargada de fijar la articulación del hombro y comunicar el miembro superior con el tronco.

"Pérdida de la continuidad ósea de la clavícula."

Es una lesión bastante frecuente en los niños.

¿Por qué se produce la fractura de clavícula en los niños?

La fractura de clavícula en los niños suele producirse por traumatismo directos sobre este segmento específicamente por caídas sobre el hombro o con el brazo en posición de extensión. 

De igual forma puede ocurrir tras una caída del niño desde la cama, la cuna o durante el juego en un parque. 

¿Cuáles son los síntomas de la fractura de clavícula en los niños?

Los síntomas de la fractura de clavícula incluyen dolor en la zona de clavícula, dificultad para movilizar el brazo o para realizar el movimiento de abducción del hombro.

Además puede evidenciarse inflamación o hematomas en la zona de la lesión, así como la presencia de un bulto o prominencia sobre la zona de la fractura. 

¿Cuál es el tratamiento de la fractura de clavícula en niños?

El tratamiento de la fractura de clavícula en niños inicia con la inmovilización de la zona mediante la utilización de un cabestrillo o inmovilizador de hombro, para que el hueso logre consolidar de forma correcta, además de medicamentos analgésicos para aliviar el dolor.

"El tratamiento de la fractura de clavícula en niños inicia con la inmovilización de la zona."

También se utiliza la crioterapia para ayudar a disminuir el proceso inflamatorio que esta lesión genera. Posterior al retiro del inmovilizador es necesaria la fisioterapia, con el objetivo de recuperar el rango de movimiento articular y ayudar a fortalecer los músculos. Durante el periodo de rehabilitación se realizarán movilizaciones activas y pasivas del miembro afectado, ejercicios isométricos, estiramientos musculares, crioterapia, termoterapia, masaje terapéutico entre otras técnicas. 

En ocasiones se suele utilizar la cirugía para lograr que el hueso vuelva a su lugar normal y consolide de forma adecuada. La cirugía incluye la colocación de placas, tornillos o clavijas para lograr unir la estructura ósea.