Musculatura antagonista

Definición

La musculatura antagonista, es un grupo de músculos del cuerpo humano que tienen la finalidad de mantenerse relajados, apoyando a los músculos que están realizando una contracción y que están realizando un movimiento en concreto.

Los músculos están diseñados con la finalidad de que ejerzan una tensión en sus fibras musculares con el único propósito de contraerse y lograr un movimiento. Pero para que esos movimientos puedan darse correctamente y sin ningún inconveniente, es necesario que los músculos cumplan diferentes roles y que se apoyen mutuamente para lograr el resultado que se desea. Es por eso que encontramos músculos que son agonistas y otros que son opuestos llamados antagonistas.

"Mientras el músculo agonista se contrae y realiza una acción, el antagonista se relaja y permite el movimiento"

¿Qué significa la palabra antagonista?

De acuerdo al origen griego, la palabra antagonista hace referencia a aquellas estructuras o sujetos que realizan una acción contraria al contrincante principal.

¿Cuál es la función de la musculatura antagonista?

La musculatura antagonista está diseñada con la finalidad de que cree una pequeña contracción y de que al mismo tiempo se mantenga ejerciendo una fuerza en contra de los músculos que son agonistas. Pero que  además permita que el agonista ejerza su movimiento sin tanta resistencia.

"Tanto los antagonistas como los agonistas deben trabajar coordinadamente para poder lograr los movimientos de las diferentes zonas corporales"

¿Cuál es la importancia de la musculatura antagonista para el sistema muscular?

Aunque estos procesos y contracciones entre los antagonistas y agonistas no puede ser observada a simple vista, ellos cumplen una función primordial para que el sistema muscular pueda moverse libremente.

Una manera de observar este mecanismo de los antagonistas, es durante el entrenamiento deportivo y en los ejercicios donde se necesita que un músculo se active y que el opuesto se mantenga con fuerza pero al mismo tiempo colaborador.

Esto puede ocurrir cuando flexionamos el codo, donde el músculo bíceps es agonista, mientras el tríceps braquial es antagonista; otro ejemplo es cuando el músculo cuádriceps se activa convirtiéndose en agonista y el bíceps femoral sería el antagonista.

La actividad muscular del cuádriceps puede verse en los ejercicios donde se debe extender la rodilla.