Esguince. ¿Qué es?

Esguince. ¿Qué es?
arriba
Me gusta
13163
171
0
(h3) Punto grueso
(h2) Fisiobullet
(h3) Punto grueso

Todo el mundo ha escuchado alguna vez la palabra esguince, pero no todo el mundo sabe con certeza qué es. Es típico que se produzca en el tobillo, pero no es el único sitio donde podemos encontrar un esguince: podemos presentar un esguince de rodilla, un esguince cervical...

¿Dónde podemos tener un esguince?

En cualquier articulación. Concretamente en los ligamentos.

Los esguinces más comunes suelen ser en los tobillos. Pero también podemos sufrir un esguince en la muñeca por una caída sobre la mano. En el pulgar o en la rodilla también suele ser común entre los que esquían o el famoso esguince cervical tras un accidente de tráfico.

¿Qué podemos hacer cuando tenemos un esguince de tobillo?

¿Te doblaste el pie y ahora te duele mucho? ¿Presentas inflamación y un hematoma en la zona lateral del pie? Podrías tener un esguince de tobillo. En el siguiente vídeo te explicaremos qué es el esguince de tobillo y que ocurrió exactamente en tu tobillo, luego te describiremos cuáles son los tipos de esguince de tobillo y cuál es el tratamiento a seguir cuando ocurre esta lesión. Por lo general con un tratamiento adecuado y una constancia en la rehabilitación el esguince de tobillo se recupera por completo.

¿Qué es lo que ocurre en el esguince?

Para comprender qué pasa cuando nos torcemos el tobillo, debemos entender nuestras articulaciones. En el cuerpo tenemos varios huesos y a la unión de cada 2 o más huesos la llamamos articulación. Rodeando a cada articulación tenemos una serie de ligamentos: son “cuerdas” que impiden que los huesos hagan los movimientos que no queremos que hagan. Por ejemplo: un dedo nos interesa que se flexione hacia delante para poder agarrar cosas, por lo tanto nuestras “cuerdas” estarán colocadas a los lados de la articulación para que el dedo no se desplace lateralmente.

Estas “cuerdas” o ligamentos son en realidad unas bandas de fibras rígidas y no solo las encontramos en las articulaciones, también sujetan nuestras vísceras, entre otras. Lo que ocurre durante un esguince, es que alguno o todos los ligamentos que rodean a la articulación se estiran en exceso y presentan ruptura de alguna de sus fibras.

El ejemplo típico sería el esguince de tobillo: rodeando al peroné tenemos cuatro ligamentos que impiden que el peroné se separe en exceso de sus huesos vecinos: el tibio-peroneo que une la tibia y el peroné, los ligamentos peroneo astragalino anterior y posterior que unen el peroné y el astrágalo por delante y por detrás; y finalmente el peroneo-calcáneo, que como habrás adivinado ya, une el peroné con el calcáneo. 

Cuando nos torcemos el tobillo estos ligamentos que admiten cierta tensión pueden o no lesionarse. En ocasiones puede lesionarse solo uno de ellos o en el peor de los casos, que se desgarren todos, esto depende de la brusquedad y fuerza del movimiento que lo haya producido.

¿Por qué a unos les escayolan y a otros les vendan?

Como acabamos de ver, no tenemos un solo ligamento y no siempre se lesiona la misma cantidad de ligamentos ni se afecta la misma cantidad de fibras. Por lo tanto, el tratamiento de cada esguince será más leve o más limitante en función de la gravedad del mismo.

¿Cuán grave puede ser un esguince?

Un esguince puede ser leve (I), moderado (II) o grave (III) en función del estado de los ligamentos. Clínicamente los esguinces se clasifican en tres tipos:

  • Grado I: el ligamento está distendido, no ha llegado a romperse. 
  • Grado II: habrá rotura parcial del o de los ligamentos.
  • Grado III: el/los ligamentos se han roto y es posible un arrancamiento óseo.

¿Cómo sé qué grado de esguince tengo?

Si tienes un esguince de 1er grado, podrás seguir andando, pero notarás una molestia. Notarás inflamada la zona del tobillo y puede que aparezca hematoma. 

En el caso del esguince de 2do grado, existirá un dolor muy intenso al mover el pie y la inflamación y el hematoma aparecerán rápidamente tras torcernos el tobillo. 

Si tuvieras un esguince de 3er grado, no podrías ni posar el pie y habría un hematoma y una inflamación grande.

¿Qué debo hacer?

Las 48 horas tras el esguince son muy importantes. En el caso de un esguince leve o moderado, lo más habitual suele ser el tratamiento conservador que consiste en:

  • Hielo: aplicar durante 10 minutos, 3 o 4 veces al día. Cubrir el hielo con un trapo para evitar quemaduras por contacto con la piel.
  • Elevación: mantener elevado el miembro afectado por encima del nivel de nuestro cuerpo (tumbados con el pie en alto, no basta con sentarnos y poner el pie en una banqueta). Ayuda a disminuir la hinchazón y el moretón.
  • Compresión: vendaje de la articulación afectada de manera que la parte más lejana del cuerpo tenga más presión e irá disminuyendo a medida que se acerque al centro del cuerpo. Evitaremos que el vendaje comprima en exceso para evitar que corte la circulación.
  • Reposo: evita caminar en el caso de un esguince en la extremidad inferior, o usar la mano en el caso de un esguince de muñeca o de dedo. 

Puede que el médico te recomiende tomar algún medicamento como ibuprofeno. El fisioterapeuta o el médico te indicarán cuando puedes comenzar con tus actividades cotidianas y deportivas, para evitar volver a lesionarte.

¿Puedo prevenir los esguinces?

A continuación te dejo varias indicaciones para ayudar a prevenir esguinces o torceduras:

  • Evita hacer ejercicio o practicar algún deporte cuando estás cansado o cuando tienes dolor en las extremidades y articulaciones implicadas.
  • Consume una dieta balanceada.
  • Mantén un peso saludable.
  • Trata de evitar las caídas (por ejemplo, evita las superficies resbalosas e inestables).
  • Usa zapatos de tu talla que no te queden muy apretados ni muy sueltos. Y cuando la suela se desgaste en la zona del talón, compra unos nuevos.
  • Ejercítate todos los días con el equipo de protección correspondiente.
  • Calienta y estira antes de realizar cualquier actividad física.

Añadir nuevo comentario

Inicie sesión o regístrese para comentar