Sarcopenia

Definición

El término sarcopenia proviene del griego "sarx" que significa carne y del "penia" que indica pobreza o escasez, por lo que se puede definir como una enfermedad progresiva caracterizada por la disminución de la masa y la fuerza muscular.

La debilidad de los músculos no únicamente se puede deber a una patología, otros factores como el sedentarismo, el envejecimiento y una dieta alimenticia inadecuada también pueden generar una debilidad muscular. Por lo que la practica de cualquier ejercicio físico y la alimentación balanceada son importantes para la salud y la vida de las personas de cualquier edad.

"Enfermedad progresiva caracterizada por la disminución de la masa y la fuerza muscular."

¿Qué causa la sarcopenia?

Las causas que generan la sarcopenia son múltiples y van desde la falta de realización de actividad física hasta una mala alimentación, cambios en el funcionamiento del sistema endocrino producto del envejecimiento, la menor producción de insulina, enfermedades que producen una mala absorción de minerales y vitaminas o enfermedades que afectan el funcionamiento de diferentes órganos como el corazón, los pulmones, el riñón o el hígado.

¿Cuáles son los síntomas de la sarcopenia?

El principal síntoma que manifiesta esta enfermedad es la debilidad muscular, que genera en el paciente dificultad para realizar cambios de posición o caminar con mayor velocidad.

Así mismo se suele evidenciar pérdida de la masa muscular, que con el pasar del tiempo puede aumentar los riesgos de sufrir fracturas, hospitalizaciones, pérdida de peso, discapacidad física, en sí una inadecuada calidad de vida y una ausencia en el bienestar del paciente.

"El principal síntoma que manifiesta esta enfermedad es la debilidad muscular."

¿Cómo se trata la sarcopenia?

El tratamiento esencial de la sarcopenia es una alimentación balanceada que incluya el consumo de proteínas y calorías, así mismo es necesario que el paciente incluya en sus actividades diarias el ejercicio físico para mejorar las condiciones de los músculos del cuerpo.

La fisioterapia también es parte del tratamiento ya que puede ayudar a mejorar y aumentar la fuerza y la masa muscular, mediante la ejecución de diferentes tipos de ejercicios, como los activos resistidos, ejercicios isométricos, facilitación neuromuscular propioceptiva, hidroterapia, etc.