Cómo enfrentarse a un paciente con trastorno cognitivo

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Cómo enfrentarse a un paciente con trastorno cognitivo
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Los fisioterapeutas, y en general, todos los sanitarios, a menudo tenemos que enfrentarnos a pacientes que presentan alguna demencia o alteración cognitiva. Esta situación va a dificultar el tratamiento, a hacer la rehabilitación más lenta y, en ocasiones, va a hacer que no alcancemos los objetivos que nos hemos planteado.

En este texto te presento las que, a mi parecer, son las normas que debemos llevar a cabo, cuando alguno de nuestros pacientes presenta demencia ya que nos va a facilitar en cierta medida el tratamiento.

Individualización del tratamiento

Los sanitarios sabemos que siempre debemos individualizar el tratamiento, pero la realidad es que, en muchas ocasiones, especialmente cuando se ejerce en lugares grandes como hospitales o grandes mutuas, hay unos tratamientos estandarizados que hay que seguir; o cuando trabajas en un lugar más pequeño, con libertad de elección en la manera de trabajar, muchas veces, cuando un protocolo ha funcionado lo repites, variándolo muy poco.

Cuando tratas a un paciente con demencia debes individualizar el tratamiento, tanto en las técnicas que utilizas como en los objetivos que quieres o pretendes alcanzar, la demencia va a dificultar el tratamiento y en ocasiones, va a impedir que alcancemos ciertos objetivos. Como ejemplo de esta situación podemos presentar el caso de una paciente con demencia avanzada que se ha caído y se ha roto una cadera, o algún otro hueso de los miembros inferiores, es posible que en este caso haya que retrasar el objetivo de caminar, sabiendo que nos va a costar más tiempo; o que debamos readaptar nuestros objetivos del tratamiento, rebajando las pretensiones iniciales y conformarnos con potenciar los miembros inferiores para que la mujer gane fuerza, la justa para permitir la bipedestación durante la higiene y el vestido, pero que vuelva a caminar sola quede en un segundo plano.

Explica con calma y tantas veces como sea necesario lo que vas a hacer

Cada vez que te enfrentas a un paciente demenciado, o a cualquier persona con deterioro o alteración cognitiva debemos presentarnos, tantas veces como sea necesario y explicar cada una de las cosas, técnicas, ejercicios o intervenciones que se van a realizar y, en muchas ocasiones, volver a explicarlas a medida que se van realizando las técnicas.

Es importante valorar la situación del paciente (preguntando a la familia si fuese necesario) para poder adaptar nuestra forma de expresarnos y nuestro tratamiento a la situación del paciente. Hay unas directrices generales que vamos a tener siempre en cuenta y son hablar claro, despacio, con un vocabulario sencillo y mirando siempre a la persona que nos dirigimos.

Repetir las cosas tantas veces como sea necesario pero sin sobrecargar de información a nuestro paciente. Con el tiempo, las personas con demencia muy avanzada empiezan a tener problemas de comunicación y relación con otras personas, pero las muestras de cariño siempre las van a entender y valorar, por lo tanto, considero que es muy importante con estos pacientes la manera en la que nos dirigimos hacia ellos.

Regla del no dolor

En ocasiones, es interesante o necesario utilizar alguna técnica un poco más intensa, que puede producir cierto dolor; en general, no hay problema ya que esto se le explica al paciente y lo entiende y soporta bien, pero en pacientes con demencia avanzada esto no siempre es así, en estadios avanzados de una demencia o deterioro cognitivo la persona puede no entender la necesidad de realizar esa técnica más intensa. Además, de la dificultad para entender la necesidad de realizar técnicas más intensas vamos a encontrar la dificultad añadida de que el paciente posiblemente no va a colaborar.

Presenta la rehabilitación como un juego

Como hemos dicho anteriormente, es difícil que el paciente con deterioro cognitivo colabore en la rehabilitación si no se le presenta de una manera atractiva, por eso, aquí la imaginación del rehabilitador juega un importante papel, ya que vas a tener que transformar los ejercicios de rehabilitación en "juegos" más interesantes, por ejemplo; en vez de pedir cinesiterapia activa de movimiento de hombro con flexo-extensión de brazo, podemos realizar un juego con una pelota para “obligar” a la persona a mover de manera activa ese brazo. Por otro lado, la adhesión al tratamiento es difícil, cuando la persona está entretenida y recibe cariño durante el tratamiento, es más fácil que acuda a las sesiones contento y realice los ejercicios/juegos sin poner "peros".

En resumen

  • Cuando nos enfrentamos al tratamiento de un paciente con demencia avanzada debemos adaptar tanto los objetivos del tratamiento como la manera de llevar a cabo el tratamiento.
  • En ocasiones la rehabilitación va a ser difícil, por falta de colaboración del paciente o por la dificultad de la comunicación.
  • Para poder realizar con éxito estos tratamientos debemos tener grandes dosis de paciencia y tratar a las personas que presentan deterioro cognitivo con mucho cariño ya que esto si lo van a entender y agradecer.
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