Menisco: consejos y sugerencias para el tratamiento de una rotura

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El menisco es una de las estructuras más importantes de la rodilla y si se lesiona puede darnos bastantes problemas. En este vídeo el Doctor Gonzalo Samitier te hablará de cómo se diagnostica, cómo se trata, qué es lo que hay que hacer y a quién acudir para solventar sus problemas de menisco.

¿Qué es el menisco de la rodilla?

El menisco es una estructura cartilaginosa que se encuentra en el interior de la rodilla y que tiene múltiples funciones. Para entender más fácilmente, el cartílago del menisco tiene una función estructural amortiguadora: el cartílago actúa como un amortiguador que protege del desgaste a nuestra rodilla. El menisco tiene además una función estabilizadora: los meniscos se adaptan perfectamente al fémur y a la tibia, de manera que aumentan la congruencia y por tanto aumentan la estabilidad de la articulación.

¿Cómo se producen las lesiones en el menisco?

Conociendo las funciones del menisco también podemos prever qué problemas pueden ocurrir a corto o largo plazo con una rodilla. Un menisco se desgasta por los movimientos repetitivos de flexoextensión. También el menisco se puede se puede lesionar de forma aguda o repentina si hacemos un movimiento fortuito de giro de la rodilla. El movimiento de giro pellizca al menisco con el fémur y la tibia y así romperse.

¿Quiénes van a padecer estas lesiones agudas de menisco? Pues característicamente suelen ser 2 tipos de personas:

  • Deportistas que, tras un giro, cambio de dirección, un mal gesto, una caída o una desestabilización durante un entrenamiento o competencia se pellizca el menisco y se rompe.
  • Personas de entre 40 y 60 años que llevan mucho tiempo haciendo esfuerzos, o colocándose en posición de cuclillas, trabajan con las rodillas en una posición un poco forzada o bien el deportista de muchos años de evolución.

El menisco está en una zona de muchas fricciones y sobrecargas  y como toda estructura se puede acabar dañando. El problema es que el menisco no tiene capacidad de regeneración. Una vez que se lesiona, la lesión permanece y si la lesión es grande origina una serie de síntomas.

¿Tienes una lesión de menisco? Identifica la lesión del menisco

Podemos comenzar a sospechar de una lesión del menisco según los síntomas:

Dolor característico de la lesión de meniscos

El dolor se percibe en la interlínea articular (la zona que separa el fémur de la tibia; no es fácil de palpar excepto en aquellas personas que tienen la rodilla más delgada). Si el dolor está en la parte interna el menisco afectado es el menisco interno, mientras que si el dolor está en la parte externa el menisco afectado es el externo.

Inestabilidad, derrames y limitación del movimiento en la lesión de meniscos

La inestabilidad es un síntoma muy característico. Si la afección del menisco es grande probablemente se mueva dentro de la rodilla. A menudo van a originar derrames e incluso chasquidos o bloqueos de la rodilla.

Una característica de las lesiones más graves de menisco es la limitación del movimiento: cuando se arranca entero el paciente no puede estirar la rodilla, percibiendo un tope doloroso.

¿Cómo diagnosticar la rotura de menisco?

El dolor indica una lesión, pero debe de determinar el diagnóstico. Durante el examen físico se dan las primeras sospechas de la lesión. Las maniobras que reproducen en el examen físico se orientan para atrapar el menisco.

El diagnóstico definitivo se realiza mediante resonancia nuclear magnética. Atención: no siempre es imprescindible realizar una resonancia, en pacientes de 60 a 65 años es posible aplicar un tratamiento conservador y ver cómo evoluciona el paciente. Si a los 3 o 4 meses continúa la molestia pues puede ser el momento realizar este estudio de imagen. Si queremos tener certeza desde el minuto uno sí debe realizarse la resonancia magnética.

¿Cómo se trata el menisco?

Antes de comentar los tratamientos de la lesión del menisco es necesario decir que no hay dos lesiones de menisco iguales. Tenemos la tendencia siempre a preguntar a quién tenemos cerca (a un vecino, un amigo, un familiar o incluso un médico) sobre la lesión, la evolución, si necesitamos operación,… Esta es una mala política, porque esta persona, con una buena voluntad, va a intentar explicarle las cosas como él las ha vivido, como ha sido su lesión o como le han contado. No hay dos lesiones de menisco iguales, unas necesitan de operación, otras no,… Lo cierto es que debes acudir al especialista y dejar que sea él quien te diga qué tipo de rotura hay y qué es lo que en su opinión hay que hacer para tratarla.

Tratamiento conservador de la lesión del menisco

El tratamiento inicial, sobre todo en esas roturas degenerativas de personas mayores, tiene como objetivos fortalecer la musculatura y mantener una actividad física moderada pero no excesiva, hasta que desaparezcan los síntomas. Sólo si pasado un tiempo de 36 meses los síntomas son limitantes o incapacitantes es cuando hemos de plantearnos una cirugía de menisco.

Tratamiento de la lesión de menisco en el deportista

Una situación diferente se presenta en el deportista: el deportista que arranca el menisco tras un mal gesto requerirá de una cirugía. No es urgente pero sí al menos en un corto plazo.

Tratamiento quirúrgico de una lesión de menisco

Si tienes una lesión de menisco y te duele y se te hincha no acabas de poder hacer una vida deportiva o profesional con normalidad puede que seas candidato al tratamiento quirúrgico. Este tratamiento es muy eficaz, no hay nada para sentir temor. A pesar de que el tratamiento quirúrgico es una buena opción no podemos dejar de decirte existen infinidad de tratamientos posibles en la lesión de menisco. Sea cual sea el tratamiento a escoger se debe intentar en la medida de lo posible (y sobre todo el paciente joven) conservar la funcionalidad.

Siempre que se pueda hay que intentar salvar el menisco mediante una sutura. Quitar al menisco es quitar un amortiguador necesario para el cuerpo. Si hablamos de cirugías de menisco con cirujanos especialistas en deporte, en torno al 85% de los casos es posible suturar y salvar al menisco a través de una cirugía artroscópica (cirugía menos agresiva y de menos riesgo de complicación), y así conservar el amortiguador para el resto de sus días.

Sin embargo hay veces que no queda más remedio que quitar parte o incluso a veces todo el menisco. La meniscectomía es otra opción con alto porcentaje de éxito y recuperación rápida. El problema de la meniscectomía es cuando se realiza en personas jóvenes, ya que que van a derivar en un desgaste de la rodilla con mayor probabilidad.

Meniscentomía en adultos y adultos mayores

Por encima de los 45 o 50 años hay que plantear las suturas del menisco con cuidado. ¿Por qué? Por qué porque tienen menos potencial biológico de reparar el menisco. Una meniscectomía es un poco más factible, ya que los adultos y adultos mayores normalmente son menos activos y tienen menos riesgo de desarrollar artrosis a largo plazo.

Como se puede ver, hay muchas condicionantes que el especialista debe tener en cuenta antes de decidir un tratamiento u otro. Lo que sí enfatizamos es que la mejor decisión sobre el tratamiento y evolución la debe tomar el especialista.

Trasplante meniscal: ¿Es necesario o se puede evitar?

¿El trasplante de meniscos es evitable? Lo es, de hecho siempre se trata de evitar lo máximo posible su realización. El trasplante de meniscos solo se le aplica a personas que estén padeciendo de un síndrome postmeniscectomia y que sus expectativas de recuperación sean grandes. Por eso, solo se realiza si la persona es menor de 55 años, tiene una rodilla estable y está padeciendo de mucho dolor en la zona donde previamente le fue retirado el menisco.

En el vídeo a continuación te explicaremos todo lo que necesitas saber acerca de esta intervención quirúrgica, cuando se realiza y cuando no.

 

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