Neumotorax, clínica y clasificación

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Neumotorax, clínica y clasificación
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En ocasiones, cuando alguien ha padecido una neumonía o un accidente de tráfico escuchamos que tiene o ha tenido un neumotorax, estamos muy familiarizados con la palabra pero…¿Realmente sabemos lo que es un neumotórax?. El neumotórax se define como la presencia de aire libre en el espacio pleural, con el consecuente colapso del parénquima pulmonar. Las pleuras son las capas que rodean al pulmón, están formadas de tejido viscoso que permite el desplazamiento entre capas.

ORIGEN DEL NEUMOTORAX.

Las causas principales por las que se produce un neumotórax son:

  1. Causas espontáneas: Se producen sin antecedente traumático, normalmente asociado a la rotura de bullas o quistes localizados en la pleura.
  2. Causas iatrogénicas: Se produce por cualquier tratamiento o intervención médica, por ejemplo, en las cirugías pulmonares donde se presenta como una de las complicaciones más frecuentes. Alguna de sus causas más comunes son: toracocentesis, biopsia pleural, biopsia hepática, cirugía torácica, canalización subclavia-yugular, resucitación, ventilación mecánica...
  3. Enfermedades respiratorias: Muchas de las enfermedades que afectan al aparato respiratorio cursan con la aparición de neumotórax en alguno de sus estadíos. Son frecuentes en enfermedades como: membrana hialina, síndrome de aspiración, quistes broncopulmonares, asma, fibrosis quística, tuberculosis, neumonía necrotizante, bronquiolitis, neumopatías intersticiales, tumores, inhalación de tóxicos (hidrocarbonos, cocaína), etc.
  4. Traumatismos torácicos: Son el conjunto de alteraciones anatómicas y funcionales provocadas por un agente traumático sobre el tórax, produciendo una alteración, bien en sus paredes, en su contenido, o en ambos a la vez.
  5. Enfermedades congénitas: Son aquellas que se manifiestan desde el nacimiento, producidas por un trastorno durante el desarrollo embrionario o durante el parto. Puede ser consecuencia de un defecto hereditario o de factores ambientales. Dentro de estas enfermedades que cursan con neumotórax destacan el síndrome de Marfan, linfangiomatosis.

CLASIFICACIÓN DE LOS NEUMOTORAX

Neumotórax Espontáneo

Se producen sin antecedente traumático, normalmente asociado a rotura de bullas (ampollas subpleurales preexistentes)

Dentro de los distintos tipos de neumotórax es el que causa un mayor número de ingresos hospitalarios.

  • Neumotórax Espontáneo Primario: Aparece espontáneamente sin otra patología previa. También llamados criptogénicos o juveniles, suelen aparecer entre los 20-40 años, sobre todo en el sexo masculino. Esta forma de neumotórax es relativamente frecuente y se presenta preferentemente en sujetos jóvenes altos y delgados. El 90% de estos accidentes se presenta en reposo. Se producen por ruptura de pequeñas bullas subpleurales, generalmente en los vértices pulmonares, probablemente debido a que en posición vertical la presión transpulmonar es más negativa en las partes altas del pulmón. El hecho que se presente especialmente en sujeto longilíneos, con un pulmón de mayor altura, apoyaría esta hipótesis. Otro factor que se ha demostrado que contribuye al neumotórax es el tabaco porque los bronquiolos inflamados facilitan la hiperinsuflación de la bullas subpleurales.
  • Neumotórax Espontáneo Secundario: Tiene lugar de forma espontánea pero con una patología previamente conocida (asma bronquial, fibrosis intersticial, E.P.O.C…). Más frecuente a partir de los 50 años. Es similar al neumotórax primario, pero presenta síntomas y consecuencias funcionales de mayor gravedad, ya que las roturas suelen ser mayores al producirse en tejido pulmonar enfermo unido a bajas reservas y bajas posibilidades de compensación. Su causa más frecuente es el enfisema pulmonar, presentándose también en asma, lesiones destructivas localizadas y en algunas enfermedades difusas. A diferencia del primario, el secundario es una condición potencialmente letal, debido a la asociación de patología parenquimatosa pulmonar difusa, con reserva cardiopulmonar límite. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es la más frecuente; se desencadena específicamente por obstrucción bronquial inicial que genera un fenómeno de válvula, favorece el atrapamiento de aire con la consiguiente generación de espacios aéreos y luego destrucción de la pared alveolar, lo que da origen a las bullas y éstas, a medida que incrementan en tamaño y en número, se desarrollan en la periferia, pueden romperse y ocasionar el neumotórax.

Neumotórax Traumático:

Como consecuencia de un traumatismo, sea abierto (herida penetrante) o cerrado (traumatismo cerrado).

Aparte de las lesiones por accidentes y agresiones, merece especial mención el traumatismo iatrogénico. Los avances médicos de los últimos años han significado la incorporación de numerosos procedimientos invasivos, varios de los cuales tienen un riesgo significativo de neumotórax: biopsia transbronquial, punción transtorácica, catéter subclavio y ventilación mecánica. Esta última produce neumotórax por las altas presiones que se generan en la vía aérea que hiperinsuflan algunas áreas del pulmón provocando su ruptura (barotrauma) con importante probabilidad de neumotórax a tensión. Este mismo factor tiene a perpetuar la comunicación broncopleural, obligando a drenaje por tubo pleural.

Puede generarse neumotórax como consecuencia de un traumatismo penetrante, como consecuencia de un traumatismo cerrado o como consecuencia de un traumatismo de aceleración y desaceleración bruscas.

Neumotórax A Tensión:

Es una complicación extremadamente grave que se puede presentar si la fisura pulmonar adopta la disposición de una válvula unidireccional, que permite la entrada de aire a la pleura pero no su salida. Ésto significa que la presión dentro de la pleura llega a ser igual o superior a la atmosférica, con el consiguiente colapso de todo el pulmón de ese lado y la desviación del mediastino hacia el lado opuesto con colapso vascular e interrupción del retorno venoso. Se observa con mayor frecuencia en relación con ventilación mecánica o maniobras de resucitación.

El tratamiento debe ser inmediato, sin perder tiempo en radiografías o en búsqueda de especialistas. Todo médico debe estar preparado para drenar un neumotórax a tensión.

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