Husos neuromusculares

Definición

El huso neuromuscular es un receptor que se encarga de percibir las variaciones que se producen con respecto al tamaño del músculo. Por lo tanto, son considerados los receptores que detectan la longitud muscular cuando se produce un estiramiento.

El músculo esquelético está formado principalmente del vientre muscular que es la parte central y más prominente, y de dos extremos que se conectan con los tendones para poder transmitir la fuerza hacia los huesos, y así generar un movimiento final.

Pero para poder realizar la contracción muscular se necesitan de varios componentes, entre los cuales podemos destacar las fibras musculares y los husos neuromusculares que se encargan de regular el movimiento voluntario. 

"Los husos presentes en las fibras musculares forman lo que se conoce como el reflejo miotático que ayuda a regular el movimiento voluntario"

¿Qué función tiene el huso neuromuscular?

El huso neuromuscular a través de las fibras intrafusales que son sus principales componentes, tiene la función de detectar cuando el músculo cambia su longitud, es decir cuando se produce un estiramiento, igualmente esta diseñado para percibir la velocidad con la cual se produce el movimiento.

¿Dónde se encuentra el huso neuromuscular?

El vientre muscular es la parte central de los músculos que se encuentra formada por fibras extrafusales, es decir aquellas que tienen la capacidad de contraerse; pero además de esos elementos, también se localizan las fibras intrafusales o no contráctiles que son los componentes principales del huso neuromuscular.

Por lo tanto, el huso es la parte de los músculos que se localiza en el vientre muscular de manera paralela a las fibras extrafusales.

"El vientre muscular es la zona en la cual se localiza el huso neuromuscular con sus dos tipos de fibras intrafusales"

¿Qué alteraciones afectan al huso neuromuscular?

El huso neuromuscular para poder enviar las señales que provienen del estiramiento, necesita de la médula espinal, la cual es la que recibe las señales sensoriales y que posterior envía la respuesta motora que le indica al sistema contráctil de los músculos que venza el estiramiento a través de la contracción de las fibras extrafusales.

Este proceso es conocido como reflejo miotático, el cual trabaja paralelamente al reflejo miotático inverso que se produce gracias a la presencia del órgano tendinoso de Golgi.

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Cuando algunas de las vías mencionadas se dañan o alteran ya sea por factores internos o externos, el reflejo miotático no se lleva adecuadamente y se producen alteraciones en el tono muscular. Estas alteraciones se conocen hipotonía e hipertonía y suelen producir múltiples inconvenientes en la capacidad de movimiento de los músculos afectados.