Fisioterapia y ejercicios para el tratamiento del linfedema

Fisioterapia y ejercicios para el tratamiento del linfedema
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    Adriana Hernández
    Fisioterapeuta / Ergonomía / Sist. Musculoesquelético

    Soy Fisioterapeuta egresada del Colegio Universitario de Los Teques Cecilio Acosta, con un diplomado en Ergonomía y formación en diferentes técnicas y métodos fisioterapéuticos como el cupping terapéutico, kinesiotaping, relajación miofascial, drenaje linfático y goniometría ocupacional.

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Los problemas en el sistema linfático pueden generar diversos síntomas y signos característicos, por lo que el diagnóstico certero y preciso será de gran ayuda para lograr saber con exactitud qué tipo de problema o afección se puede estar presentando.  Algunas enfermedades como el cáncer o infecciones pueden ser un punto de partida de patologías en este sistema, por lo que el abordaje y valoración es necesario para ser tratados de manera breve.

¨El diagnóstico certero y preciso será de gran ayuda para lograr saber con exactitud qué tipo de problema o afección se puede estar presentando¨

¿Qué es el linfedema?

El linfedema es una afección en la que se produce la acumulación de líquido linfático (proteínas) en el espacio intersticial, justo debajo de la piel generando hinchazón y edema de la zona corporal afectada.

linfedema brazos

Causas de la aparición del linfedema

La aparición o causas del linfedema pueden ser diversas y pueden variar de acuerdo al tipo de linfedema presente:

En el caso del linfedema primario sus causas pueden ser congénitas y hereditarias, en las que los vasos linfáticos o el sistema linfático presentan malformaciones o alteraciones en él, tales como:

  • La Enfermedad de Milroy es un linfedema de tipo congénito que suele aparecer durante la infancia y que genera la anormalidad en el desarrollo de los ganglios linfáticos.
  • La Enfermedad de Meige, es un tipo de linfedema precoz que causa síntomas cerca del periodo de la pubertad o durante el periodo de gestación, aunque en ocasiones puede aparecer hasta los 35 años de edad.
  • El linfedema de comienzo tardío del adolescente o adulto, es menos frecuente y suele aparecer posterior a los 35 años de edad.

Por otra parte el linfedema secundario, el cual frecuentemente se da como resultado a una intervención quirúrgica o radiación, producto de una infección, tumor o trombosis. 

 Tipos de linfedema

Existen dos tipos de linfedema el linfedema primario o congénito y el linfedema secundario o adquirido:

  1. El linfedema congénito es aquel que está asociado a anomalías genéticas del sistema linfático tales como hiperplasias, hipoplasias o aplasias linfáticas. En este tipo de linfedema se evidencia la mala formación o la ausencia de formación de los canales linfáticos, por lo que sus síntomas pueden aparecer de manera inmediata tras el nacimiento o con el paso del tiempo.
  2. El linfedema secundario se produce a consecuencia de la obstrucción mecánica y el daño de vasos linfáticos por cirugía, trauma, trombosis venosa, cáncer o infección. Este tipo de linfedema es el más común y suele aparecer debido al daño de los vasos linfáticos posterior a la intervención quirúrgica o radiación.

Diagnóstico del linfedema

En contraste con otras enfermedades el linfedema genera síntomas y signos visibles y palpables, por lo que la presencia y visibilidad de ellos pueden ayudar a dar un diagnóstico diferencial, y de esta manera lograr determinar el grado o gravedad de esta patología.

Parte del diagnóstico de esta afección inicia con la valoración médica especializada en la que de la mano de la anamnesis se toma nota de los antecedentes familiares, enfermedades previas, procesos infecciosos y la presencia o no de enfermedades tumorales. Así mismo la toma de notas con respecto a la fecha de la aparición de los síntomas y su propagación o no en otros segmentos. 

Posteriormente se da inicio a la inspección de la zona, en la que se toma la medida circunferencial de ambos miembros para tomar en cuenta al momento de comparar el aumento o no de este diámetro y de manera conjunta se evalúa la tez del tejido subcutáneo a fin de inspeccionar todo el estado de la zona afectada. 

Seguidamente se realiza el examen de movilidad y palpación donde se valoran los ganglios y la piel con el fin de valorar la temperatura, la sensibilidad, la amplitud articular y el pulso arteriovenoso. 

Por último es posible que tras esta valoración el profesional sanitario solicite la realización de exámenes complementarios como la ecografía doppler o la gammagrafía, tomografía computarizada, resonancia magnética y ultrasonido para lograr descartar la posible presencia de tumores u obstrucciones linfáticas. 

Tratamiento del linfedema

En primera instancia el linfedema debe ser tratado de manera conservadora, este tipo de tratamiento tendrá como objetivo lograr reducir el líquido linfático contenido en el o los miembros, disminuir el dolor, mejorar las condiciones de la piel, reducir la posible presencia de fibrosis y prevenir o tratar los procesos infecciosos presentes de ser el caso. Para ello se utilizan las siguientes herramientas terapéuticas:

  • Aplicación de drenaje linfático manual DLM
  • Presoterapia
  • Realización de ejercicios activos
  • Aplicación de vendajes compresivos
  • Mejoras en la higiene y alimentación
  • Ayudas psicológicas 
  • Utilización de tratamientos farmacológicos

Por otro lado cuando el tratamiento conservador anteriormente descrito no genera ninguna mejoría o esta no es significativa es posible optar por el tratamiento quirúrgico, el cual puede ser de tipo fisiológico donde se utilizan herramientas quirúrgicas como las anastomosis linfático-venosas y la transferencia  de linfonodos vascularizados o en otra instancia el tratamiento quirúrgico ablativo en el que se utiliza técnicas que resequen el tejido graso resultante de la cronicidad del linfedema.

Mitos y verdades sobre el ejercicio en el linfedema

Existen muchos mitos sobre la realización de ejercicios ante el padecimiento de un linfedema, por lo que conocer a detalle los beneficios de su práctica es importante. Es común escuchar que ante un linfedema el ejercicio no es recomendable y esto es totalmente falso, por el contrario el miembro o miembros afectados por esta patología deben moverse para lograr favorecer el retorno venoso y con ello lograr controlar el edema. 

¨La práctica de ejercicio ante el linfedema es beneficioso para lograr favorecer el retorno venoso y con ello lograr controlar el edema.¨

Es importante acotar que la realización de ejercicio ante la presencia de linfedema debe ir de la mano de la supervisión y programación por parte de un profesional sanitario como lo es el fisioterapeuta, de esta manera se logrará el objetivo deseado ante este problema, evitando así complicaciones.

Beneficios del ejercicio en el linfedema

La práctica de ejercicio durante la presencia del linfedema o de manera preventiva es sumamente beneficiosa, entre las ventajas que se generan tenemos:

  1. Disminución de la tasa de grasa corporal y con ello un mejor control del edema 
  2. Activación del sistema inmunológico
  3. Funcionalidad
  4. Transporte de la linfa y acción de la bomba muscular
  5. Mejor calidad de vida

¿Cómo debe ser el ejercicio?

Ante la presencia de un linfedema y la práctica de ejercicios este debe ser programado, progresivo y supervisado por un fisioterapeuta profesional. Así mismo es importante destacar que la rutina de ejercicios debe estar compuesta por ejercicios de tipo aeróbico y de fuerza.

Además de que el trabajo debe ir de la mano de la multidisciplinariedad en la que estén involucrados todos los profesionales y que estos trabajen juntos (médico especialista, psicólogos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, etc). Dejando bien claro la importancia de evitar la kinesiofobia (miedo a la movilidad o movimiento).

 Explicación de algunos ejercicios para el linfedema

Ejercicio de movilidad circular de hombros

Desde la posición de pie deberás realidad movimientos circulares hacia delante y hacia atrás del hombro, este ejercicio lo realizarás en 10 repeticiones hacia un sentido y luego hacia el otro

Ejercicio de levantamiento de brazos

Para este ejercicio tendrás que tumbarte boca arriba y con las piernas extendidas o ligeramente flexionadas y la cabeza apoyada en un cojín para luego levantar tus brazos y luego bajarlos, es importante recordar que los ejercicios a realizar deben estar acompañados de la compresión con un vendaje multicapa o media de tejido plano para el brazo, haciendo 10 repeticiones.

Ejercicio de rotación externa de brazo

Ubicándote en la posición decúbito lateral y dejando el brazo afectado arriba debes rotar con el brazo extendido hacia afuera hasta que la mano toque el lado contrario y volver a la posición inicial, repetirás este ejercicio 10 veces.

Ejercicio simulando el nado del estilo pecho

Tomando la posición de pie tendrás que realizar el movimiento de tus brazos como si estuvieras nadando el estilo braza o pecho pero con una ligera inclinación del brazo, con el brazo un poquito más arriba del hombro.  

Ejercicio de apertura de hombro

Manteniendo la posición de pie deberás colocar tus manos detrás de la nuca, juntando los codos adelante para luego abrir, tratando de marcar muy bien esa apertura del hombro., repetirás este ejercicio 10 veces. 

Ejercicio de flexión dorsal y plantar

Desde la posición tumbada y con la utilización de un cojín a la altura de las piernas para lograr un poco de elevación deberás realizar flexiones dorsales y plantares (arriba y abajo) de los pies, haciendo 20 repeticiones, recordando que las piernas o pierna debe estar en compresión, es decir un vendaje multicapas.

Ejercicio circular para los pies

Manteniendo la posición del ejercicio anteriormente descrito deberás realizar círculos con el pie, primero hacia un lado y luego hacia el otro, igualmente haciendo 20 repeticiones en ambos pies.

Ejercicio de bicicleta con las piernas

En la misma posición tumbado boca arriba deberás elevar tus piernas para realizar el movimiento de bicicleta, la idea es mover el pie como si quisieras tocar lcon a planta el techo, para este ejercicio realizarás unas 20 pedaleadas.

Ejercicio de flexión de cadera 

Manteniendo la posición boca arriba y con una pìerna doblada o estirada deberás realizar la elevación de una de ellas en dirección hacia el techo, primero con una pierna y luego con la otra, haciendo 10 repeticiones con cada una de ellas. 

Ejercicio de flexión-extensión de rodilla

Para este ejercicio tendrás que doblar tus rodillas y luego extender una de ellas llevando el pie hacia arriba, alterando las piernas, haciendo unas 10 o 15 repeticiones con cada una.

Referencias Bibliográficas

  1. Linfedema: actualización en el diagnóstico y tratamiento quirúrgico. Sielo.cl. Disponible en: Scielo Chile 
  2. Orientación Diagnóstica y Terapéutica del Linfedema. Mision-compresion.es. Disponible en: Misión Comprensión 
  3. ¿Qué es el linfedema? [Internet]. Cancer.org. [citado el 12 de marzo de 2023]. Disponible en: Cancer ORG
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