Función sexual, ejercicio físico e hipopresivos

Función sexual, ejercicio físico e hipopresivos
arriba
Me gusta
1105409
258
4
(h2) Fisiobullet
(h3) Punto grueso

Los beneficios físicos y psicológicos del ejercicio han sido documentados de forma extensa en la literatura científica. La evidencia empírica revela que la actividad física regular sirve como factor de protección contra muchas enfermedades crónicas, en especial las enfermedades cardiovasculares, incluyendo entre otras: accidente cerebrovascular, enfermedad arterial coronaria e hipertensión; pero también se revela como factor clave para la mejora del rendimiento y del placer sexual.

En concreto, la práctica regular de gimnasia abdominal hipopresiva, entre otros beneficios puede contribuir a la mejora específica de la función sexual y del rendimiento durante las relaciones sexuales. Citamos diez motivos que explican esta relación entre el entrenamiento con hipopresivos y la mejora de la función sexual:

Ejercicios hipopresivos - Rendimiento físico y función sexual

Además de describiros los siguientes beneficios que tiene la Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH), os comparto este vídeo que he grabado exclusivamente para apoyar a este artículo.

Beneficios de los hipopresivos en la función sexual

En el siguiente apartado hablaré de los beneficios más importantes de los hipopresivos en la función sexual. 

Mayor propiocepción y conciencia de la musculatura perineal

El ejercicio hipopresivo se caracteriza por trabajar en diferentes posturas y por el uso y control de un patrón respiratorio característico, lo que resulta en un “vacum abdominal”. Éste se traduce en una succión literal sobre las vísceras pélvicas y en una disminución de la tensión ligamentosa.

Uno de los efectos de la práctica a medio y largo plazo de estos ejercicios es la recolocación visceral. Un estudio de Latorre et al. (2011) pone de manifiesto, mediante resonancia magnética, el comportamiento de la musculatura pélvica, útero y vagina durante la maniobra de aspiración diafragmática del hipopresivo, y la variación del ángulo entre útero y vagina en relación al reposo.

Mediante el uso de ultrasonidos, los mismos autores verifican durante la maniobra hipopresiva un cambio en la posición de las vísceras perineales en donde, el ángulo entre la uretra y la pared vaginal en reposo, aumenta 12º (pasando de 65º a 77º). Dicho estudio señala que la técnica hipopresiva puede ser utilizada como recurso propioceptivo local para el suelo pélvico.  

Una gran cantidad de mujeres son incapaces de contraer el suelo pélvico e incluso de identificar correctamente sus genitales. Son varios los estudios que han señalado la incapacidad por parte de las mujeres para contraer sus músculos perineales (Bo et al., 1998; Bump et al., 1991). 

Dicha dificultad se relaciona con la baja propiocepción y esquemas corporales no bien conformados. En este sentido, se ha constatado que más de un 30% de las mujeres con disfunción de suelo pélvico son incapaces de contraer su musculatura pélvica (Bø & Mørkved, 2007).

Resulta pues imprescindible la realización de prácticas propioceptivas que incidan sobre la toma de conciencia del suelo pélvico y que aumenten la sensibilidad y el control consciente sobre dicha musculatura.

Se puede concluir, por tanto, que la obtención de una mayor propiocepción y conciencia de la musculatura del suelo pélvico, a través de la práctica sistemática de ejercicios hipopresivos, favorecerá la sensibilidad sexual y el control en dicha zona.

Aumento de la libido y deseo sexual

A partir de cierta edad comienza a descender las tasas de producción de ciertas hormonas, entre ellas la testosterona, cuyos niveles están íntimamente relacionados con el deseo sexual, tanto en hombres como en mujeres.

hipopresivos y sexualidadLa testosterona es por lo tanto uno de los factores claves de la libido en ambos sexos. En hombres, esta hormona se produce en los testículos, si bien en mujeres se produce en los ovarios y en las glándulas suprarrenales. En ambos, el mecanismo de control de dicha producción se localiza en el hipotálamo, centro neurálgico del sistema nervioso vegetativo.

El ejercicio físico actúa como agente estresante, teniendo lugar modificaciones en la producción hormonal como respuesta al propio estrés. La respuesta hormonal depende de características diversas como la intensidad del ejercicio, el tipo de entrenamiento y factores psicológicos del individuo, entre otras.

Hormonas como la testosterona y el cortisol han sido estudiadas en relación al ejercicio físico agudo (Moya-Albiol y Salvador, 2001). Su ratio es un indicador de la adaptación al esfuerzo producida por el ejercicio tanto agudo como crónico. En general la concentración de testosterona aumenta tras esfuerzos físicos de alta intensidad, en ejercicio aeróbico o anaeróbico, e incluso en personas sedentarias sometidas a esfuerzos moderados su concentración se ve aumentada.

En este sentido, el ejercicio hipopresivo supone para sus practicantes un esfuerzo físico de intensidad media-alta que, además de exigir una activación importante de la musculatura corporal, se realiza bajo condiciones de deuda de oxígeno intermitentes a lo largo de la sesión de entrenamiento. Bajo estas condiciones de práctica tiene lugar un descenso de los niveles de saturación de oxígeno (Rial et al., 2014), con el consecuente estrés que podría conllevar para el organismo asociado con la citada producción hormonal. En este sentido, aún faltan evidencias para saber en qué medida el ejercicio hipopresivo puede suponer cambios en dichos parámetros. 

Prevención de la disfunción eréctil

En un anterior post hablamos un poco sobre la patología pélvica en el hombre: Los hombres y la fisioterapia uroginecológica. Próstata, incontinencia y suelo pélvico. Concretamente, la disfunción eréctil es muy común en los hombres a partir de cierta edad.

Dependiendo de la definición utilizada y del diseño del estudio, la prevalencia varía entre el 10% y el 52 %, en particular en hombres entre 40 y 70 años, con una incidencia en occidente de 25-30 nuevos casos por 1000 habitantes y año, según nos indican Prieto et al., (2010).


hipopresivos deseo sexual

Un estudio de Derby et al., (2000) revela que la obesidad y el estilo de vida sedentario se asocian de manera significativa con la disfunción eréctil. Otro estudio reciente de Hsiao et al., (2012) en hombres jóvenes y saludables demuestra como el aumento de la actividad física se asocia con una mejor función sexual.

Llevar a cabo un plan sistemático de actividad física y un control regular del peso corporal, como el que se recomiendan para la práctica saludable y eficiente de ejercicios hipopresivos, sirven como medidas preventivas para la aparición de la disfunción eréctil.

Producción de endorfinas relacionadas con el bienestar y el placer

Durante el ejercicio físico, se producen ciertas endorfinas relacionadas con las sensaciones de bienestar y placer. La actividad de las endorfinas está relacionada con el sistema límbico del cerebro, al que pertenece el hipotálamo, y que contiene los receptores específicos con los que interactúan. Éstas funcionan como neurotransmisores, cuya misión es “recompensarnos con una sensación placentera cuando hacemos algo conveniente para nuestro organismo”, como por ejemplo hacer ejercicio o practicar sexo.

La recompensa es la clave, pues nos motiva hacia la búsqueda de una nueva sensación de placer mediante la práctica de estas actividades. Abrir este ciclo de estímulo-respuesta ayudará a retroalimentar este propio círculo de estimulación.

Las mujeres y hombres que realizan ejercicios hipopresivos reconocen experimentar desde la primera sesión dicha sensación de bienestar y placer durante la práctica.

Aumento de la vascularización pélvica y genital

Los genitales femeninos, además de ser la zona del cuerpo con mayores terminaciones sensitivas en la mujer, se caracterizan por poseer una muy rica vascularización. Aumentar la vascularización en la zona supone una mayor irrigación sanguínea y un aumento de nutrientes y oxígeno, lo que se traduce en una mejor función sexual y mayor posibilidad de que aumenten las sensaciones de placer.

Un estudio realizado en el año 2009 valoró el flujo sanguíneo clitorideo con ultrasonidos doppler en mujeres sanas y aquellas más activas (como las deportistas). El estudio concluye que las mujeres físicamente activas tenían mayor flujo clitorideo.

hipopresivos en parejaEl ejercicio aumenta la excitación genital en mujeres sanas, probablemente debido al aumento de la actividad del sistema nervioso simpático según mencionan los investigadores Thierney et al., (2012). Dichos autores en su estudio realizado con mujeres que tomaban antidepresivos, encontraron que el ejercicio previo a los estímulos sexuales aumentaba la excitación genital. Las mujeres que informaban de una mayor disfunción sexual tuvieron mayores aumentos en la excitación genital post-ejercicio. Se extrae la conclusión de que el entrenamiento físico puede ser coadyuvante para el alcance del orgasmo y el aumento del flujo vaginal.

En esta línea, los hipopresivos parecen ser una forma adecuada para aumentar la vascularización, tal y como indica el estudio llevado a cabo por Thyl y colaboradores (2009). En él se constata la mejora que produce la técnica hipopresiva sobre la circulación de retorno femoral medido a través de eco-doppler.

Beneficios del entrenamiento en pareja

Hacer ejercicio en compañía aporta múltiples ventajas frente al entrenamiento individual. Diversos estudios han mostrado que realizar ejercicio antes de tener sexo aumenta el deseo sexual y el flujo sanguíneo, por lo que se recomienda primero entrenar acompañado/a y luego "entrenar" de una forma más sexual.

Las técnicas hipopresivas poseen un programa de hipopresivos en pareja que consta de variadas posturas estáticas que debidamente combinadas con pequeños movimientos, necesitan de la ayuda de la pareja. En estos ejercicios, la pareja es necesaria para la consecución de determinadas posturas, que por uno/a mismo/a difícilmente se podrían ejecutar. Muchas de ellas son posturas habitualmente adoptadas durante las relaciones sexuales.

                              

La complicidad y transferencia obtenida al entrenar con la pareja será más fácilmente trasladable al juego sexual. Compartir los momentos de actividad física también puede ser percibido desde los dos con un cierto matiz erótico, que conecta con el cuerpo en movimiento, libre, atractivo y distendido. Un estudio entre 250 hombres y mujeres realizado en la Universidad de California, reveló que aquellas personas que se ejercitaban un promedio de 40 minutos diarios tenían el doble de actividad sexual y aproximadamente el doble de deseo sexual que aquellas personas que dedicaban 20 minutos diarios a ejercitarse individualmente en disciplinas como: caminata, carrera, natación, tenis, ciclismo y ejercicios con pesas.

Durante las relaciones sexuales, se siente placer tanto aportando como recibiendo, y de igual modo sucede durante las sesiones de hipopresivos en pareja, en donde ambos cooperan en sintonía para la consecución de un fin común. 

Realizar ejercicio acompañado brindará asimismo un plus de motivación durante la sesión de entrenamiento, animando a la pareja a esforzarse y llegar un poco más allá.

Mejora de los parámetros físicos y respiratorios

Entrenar la capacidad de la musculatura respiratoria y los pulmones convierte el cuerpo en una "máquina más eficiente durante el propio acto sexual”; un buen estado de forma física influirá positivamente en elrendimiento físico.Hipopresivos en pareja y sexualidad

Un estudio con pacientes con insuficiencia cardíaca crónica mostró que la práctica de ejercicio moderado se correlacionaba con una mejora de su actividad sexual (Belardinelli et al. 2003). Uno de los pilares fundamentales del entrenamiento hipopresivo es la respiración y la postura.

Incluir ejercicios respiratorios en el entrenamiento habitual es el complemento ideal para mejorar el rendimiento físico. Un estudio realizado con jugadoras de fútbol profesional reveló que tras la práctica de seis semanas de ejercicio hipopresivo, mejoraron su volumen forzado y flujo espiratorio máximo (Negreira et al., 2014).

Reducción del estrés

El exceso de estrés influye en el llamado deseo sexual inhibido. En efecto, es conocido que, tanto la disfunción sexual eréctil como la eyaculación precoz, están asociadas con respuestas del estrés o con los llamados trastornos psicosomáticos (Gutiérrez, 2005).

El excesivo estrés disminuye la producción de testosterona (hormona relacionada con el deseo sexual). Un programa de ejercicio moderado puede ayudar a disminuir la ansiedad, depresión y la tensión. La dopamina y la serotonina, por su parte, son neurotransmisores directamente relacionados con el estado de ánimo, los cuales también aumentan su producción durante la práctica de ejercicio. Realizar de manera regular una práctica física como los hipopresivos, que exigen control respiratorio, concentración etc, puede conducir sesión tras sesión a una reducción de los niveles de estrés o ansiedad.

Aumento de la autoestima

Las mejoras a nivel estético y postural que proporciona la práctica de hipopresivos supondrán mejoras en la autoestima y autoconcepto. Esto, unido a los factores anteriormente citados, hace que el practicante de hipopresivos se sienta mejor consigo mismo, generándose una imagen más positiva de la propia persona, lo que a su vez facilitará y propiciará las relaciones sexuales de la pareja. Un estudio de Soriano y col. (2014) sobre la valoración subjetiva de mujeres tras un programa de 8 semanas de hipopresivos, indica que al inicio, un 90% de las mujeres sentía su cuerpo con connotaciones negativas pero, al final, un 89,48% sentía armonía y cambios positivos en faja abdominal, 75% en suelo pélvico, 100% mejoras posturales y disminución dolor. Todos estas percepciones ayudan a mejorar la autoestima y confianza de la mujer.

La habilidad y fuerza para mantener la contracción de la musculatura del suelo pélvico se relaciona con el nivel de excitación y orgasmo. Lowenstein et al. (2010), encontraron cómo mujeres con media y alta fuerza en los músculos del suelo pélvico obtenían una puntuación mayor en el dominio de excitación y orgasmo que aquellas mujeres con músculos más débiles. En demasiadas ocasiones, el suelo pélvico no tiene la suficiente fuerza para afrontar cualquier esfuerzo o simplemente el día a día. http://www.fisioterapia-online.com/articulos/la-matrona-dice-que-tengo-e.... Un reciente estudio realizado en jugadoras de rugby profesionales sometidas a ejercicios hipopresivos revela un aumento de la fuerza contráctil del periné así como de la musculatura abdominal (Álvarez et al., 2014).

Otro estudio, esta vez aleatorizado realizado con mujeres que llevaron a cabo un programa de hipopresivos (8 semanas 30 minutos x 3 días/semana) señaló un aumento significativo del tono muscular del suelo pélvico tras el programa (Soriano, 2014).

Por todas las anteriores razones, se debería tener en cuenta, como opción personal, la adhesión a un programa regular de ejercicio físico y, concretamente, de ejercicio hipopresivo, como una excelente herramienta que contribuye a mejorar nuestra forma física y alcanzar una sexualidad saludable y satisfactoria

Aprende 3 ejercicios hipopresivos para trabajar tu abdomen 

​Para introduciros a la realización de este tipo de gimnasia os presentamos, para finalizar, este vídeo verás 3 variantes de ejercicios hipopresivos.

Bibliografía

Álvarez, M., Rial, T., Chulvi-Medrano, I., García-Soidán, JL. (2014). Competencia abdominoperineal en jugadoras de rugby tras un programa basado en ejercicio físico hipopresivo. X Congreso Internacional de Ciencias del Deporte y Educación Física. Pontevedra.

Belardinelli, R., Lacalaprice,F., Faccenda, E., Purcaro, A., Pernaet, G., (2003). Effects of short-term moderate exercise training on sexual function in male patients with chronic stable heart failure. International Journal of Cardiology. 101(1), 83-90.

Bø K, Mørkved S., (2007). Motor learning. In: Bø K, Berghmans B, Mørkved S, van Kampen M (eds) Evidence based physical therapy for the pelvic floor: bridging science and clinical practice. Elsevier, Churchill Livingstone, pp 113-119.

Bo, K., Larsen, S, Oseid, S, Kvarstein, B. Hagen, R., Jorgesen, J. (1998). Knowledge about and ability to correct pelvic floor muscle exercise in women with urinary stress incontinence. Neurol Urodyn.7, 261-2.

Bump, R, Hurt, WG, Fantl, JA, Wyman, JF. (1991). Assesment of kegel pelvic muscle exercise performance adfter brief verbal instruction. Am J Obstet Gynecol.165, 322-8.

Derby, C., Beth, M.,  Goldstein, I., Feldman, H., Johannes, C., McKinlay, B. (2000). Modifiable risk factors and erectile dysfunction: can lifestyle changes modify risk? Urology. 56(2),302-306.

García Gutiérrez Eulalia, Aldana Vilas Laura, Lima Mompó Gilda, Espinosa Riverón Ma. del Rosario, Castillo Castillo Caridad, Felinciano Álvarez Vladimir. Disfunción sexual masculina y estrés. Rev Cub Med Mil  [revista en la Internet]. 2005 34(1):

Hsiao W, Shrewsberry AB, Moses KA, Johnson TV, Cai AW, Stuhldreher P, Dusseault B, and Ritenour CWM. (2012). Exercise is associated with better erectile function in men under 40 as evaluated by the international index of erectile function. J Sex Med, 9, 524-530.

Latorre, G., Seleme, M., Resende, A.P., Stüpp, L. y Berghmans, B. (2011). Hipopressive gymnastics: evidences for an alternative training for women with local proprioceptive deficit of the pelvic floor muscles. Fisioterapia Brasil, 12(6), 463-466.

Lowenstein L, Gruenwald I, Gartman I, Vardi Y, (2010). Can stronger pelvic muscle floor improve sexual function? Int Urogynecol J. 21, 553-556.

Moya-Albiol, L. & Salvador, A. (2001). Efectos del ejercicio físico agudo sobre la respuesta psicofisiológica al estrés. Papel modular de la condición física. Revista de Psicología del Deporte. 10(1) 35-48.

Prieto, R, Campos, P, Robles, R, Ruíz, J. Requena, MJ. (2010). Epidemiología de la disfunción eréctil: Factores de riesgo. Arch. Esp. Urol. 63(8), 637-639.

Negreira, R., Rial, T., García-Soidán, JL (2014). Práctica de seis semanas de ejercicio hipopresivo pro jugadoras de fútbol. Trabajo fin de Grado. Departamento de Didácticas Especiales. Universidad de Vigo.

Soriano, M.L. (2014). Efecto de la Gimnasia Abdominal Hipopresiva sobre el tono del suelo pélvico y otros parámetros antropométricos, funcionales y relacionados con el riesgo cardiovascular e la mujer. Facultad de Ciencias del Deporte, Toledo. Tesis Doctoral.

Soriano-Segarra, M.L., Corbí, B., & González-Millán, C. (2012) Valoración subjetiva de las mujeres tras un trabajo de Gimnasia Abdominal Hipopresiva. I Primeras Jornadas Nacionales de Psicología del Deporte de la UCAM: Murcia.

Tierney A. Lorenz M.A., Meston. C. (2012). Acute Exercise Improves Physical Sexual Arousal in Women Taking Antidepressants. Annals of Behavioral Medicine. 43(3), 352-361.

Thyl, S., Aude, P., Caufriez, M., Balestra, C. (2009). Incidence de l'aspiration  diaphragmatique associée à une apnée expiratoire sur la circulation de retour veineuse fémorale: étude par échographie-doppler. Kinésithérapie scientifique, 502, 27-30.

Rial, T., Chulvi-Medrano, Fernández, T. (2014). Hematological responses of diafragmatic aspiration on splenectomized subject: a study case. In press. Congress National Strenght and Conditioning Assotiation. Murcia. 

Rial, T. y Pinsach, P. (2014). Técnicas Hipopresivas. Ediciones Cardeñoso: Vigo

Mucho más en Fisioterapia Online

Ver comentarios (4)

Muy bueno el artículo, pero siempre echo de menos en todos los artículos sobre hipopresivos programas de entrenamiento para trabajarlos en casa por ejemplo... Tiempo, series, numero de ejercicios por sesión, etc. Si pusiérais alguno sería genial. Gracias.

me pareció muy interesante su video, soy mexicano, adulto mayor 62 años, activo profesional, sexual y físicamente. Hace varios años mi función sexual es muy deficiente. Tengo sobrepeso, acabo de iniciar un tratamiento médico para bajar de peso, corrigiendo problemas de colesterol y ácido úrico. Siento que mi coordinación y concentración va disminuyendo rápidamente y quiero saber si me pueden ayudar y qué tengo que hacer para conseguir esa ayuda. Me gustaría trabajar:
1- Coordinación física y mental.
2- Concentración.
3- Ejercicios de acondicionamiento físico.
4- Ejercicios para mejorar la función sexual.

Desde que soy madre (ya de tres niños) he estado practicando gimnasia hipopresiva. Muxhos creen que después de un parto las sensaciones van a ser peor. Nada mas lejos de la realidad. Con el entrenamiento adecuado se puede vivir una nueva sexualidad que además te hace sentirte mucho mejor contigo mismo y con tu pareja.

deseo saber un contacto para tomar un tratamiento de fisioterapia para el piso pélvico de parte de algún profesional.

Añadir nuevo comentario