Depresión y fisioterapia: ¿en qué podemos contribuir?

Depresión y fisioterapia: ¿en qué podemos contribuir?
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Es considerada una de las enfermedades mentales, específicamente un trastorno del estado de ánimo, más comunes en la sociedad: la depresión. Se cree que es una enfermedad normal en determinadas poblaciones como en los adolescentes, las mujeres embarazadas, las mujeres que entran en la menopausia y en los adultos mayores; pero la depresión clínica jamás es normal. La medicina tiene cómo tratarlo, pero ¿qué puede hacer la fisioterapia por éste trastorno? Te explicamos mucho más en este artículo.

¿Qué es la depresión?

Lo primero que debemos hacer es entender qué es la depresión. La depresión se define como una alteración del estado de ánimo, en donde se percibe la exageración persistente de los sentimientos usuales de tristeza de una persona. La persona que cae en depresión no puede simplemente decir “es suficiente, me voy a animar y a sentirme mejor” y lograrlo. La depresión aparece sin un síntoma claro que avise previamente lo que sucederá, y representa un riesgo enorme para la vida de una persona.

aislado depresion tristeza oscuro

Depresión y tristeza: ¿son lo mismo? 

Quizás existan personas que afirmen que depresión y tristeza son directamente lo mismo, pero no es así. La realidad es que para llegar a la depresión se debe de pasar por 3 estadios anteriores. Observa el siguiente video:

Diferencia entre tristeza, distimia y depresión y su repercusión en los dolores músculo-esqueléticos

En este video te explicaremos 3 estadios de la misma enfermedad: la tristeza, la distimia (también conocido como trastorno depresivo persistente según el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales o DSM por su abreviatura en inglés) y la depresión.

Como pudiste observar, existen 2 estadios antes de llegar a la depresión:

Tristeza (primer estadio)

La tristeza es una respuesta emocional que se da ante acontecimientos inesperados y/o que pueden representar un peligro o una amenaza para la integridad de una persona. Una persona triste tiende a ver todo desde el lado más negativo o desfavorable, no se siente satisfecho y tiende a llorar.

¿Cómo saber cuándo una persona está triste? Es sencillo: cuando una persona se siente triste siempre existe una causa que lo desencadena, y la duración y el sentimiento es proporcional al hecho que dispara la tristeza. El daño a la integridad de un objeto querido, la pérdida de un amigo o un ser querido, el fin de una relación,… Son muchas las razones por las que surge la tristeza, pero siempre existe una causa.

Es importante destacar que una persona triste tiene muy pocos o escasos síntomas físicos, y si los tiene éstos varían durante el día, es decir, puede que al levantarse en la mañana sienta un dolor en la espalda o en la cabeza, y de repente con la realización de actividades o con el pasar de las horas el dolor desaparezca.

Distimia (segundo estadio) 

Es una etapa que se encuentra justo entre la tristeza y la depresión. La palabra distimia proviene de 2 raíces griegas, dis- que significa mal o difícil y thymos que significa ánimo, espíritu o mente. La persona distímica contantemente presenta un estado de ánimo desinteresado, igualmente siempre ve todo desde el lado más negativo y vive en constante preocupación; sin embargo no llega a cumplir con el patrón de una persona depresiva y los síntomas no son tan graves ni tan intensos como los de la depresión. Hoy en día se le conoce como Trastorno Depresivo Persistente.

En el caso de la distimia y a diferencia de la tristeza, puede que no exista una causa que justifique éste estado de ánimo, y muchas veces se combinan factores (es decir, puede que exista una causa por la que la persona caiga en la distimia pero también puede existir una predisposición genética o herencia hacia la distimia), por lo que es necesaria la investigación a fondo de la persona. Es frecuente que la distimia se observe en mujeres. Las personas mayores con distimia deben de ser vigiladas, ya que tienen dificultad para ser independientes, se aíslan o tienen alguna afección o lesión.

Es posible identificar a una persona distímica debido a que el estado de desánimo es casi permanente, durante al menos 2 años, con trastornos del sueño (el sueño no es reparador, sino que se despiertan varias veces en la noche y al levantarse y no haber dormido bien se sienten cansadas), problemas para concentrarse (los problemas de concentración incluyen hasta las actividades recreativas) y somatizaciones (dolores de cabeza o vértigos, fatiga, etc.). En el caso de niños y adolescentes puede que en vez de un desánimo sientan irritabilidad (durante al menos 1 año) debido a que es la forma en la que por lo general canalizan la energía.

Depresión (tercer estadio)

Es el último y más grave estadío. Ya dijimos que en la depresión se altera el estado de ánimo y los sentimientos usuales de tristeza de una persona se exageran. La depresión puede no tener una causa que la origine o desencadene, y si existe una causa, no es proporcional ni la duración ni el sentimiento a la misma. La persona tiene una importante alteración en su rendimiento en las actividades que realiza día a día, los síntomas físicos son importantes y los síntomas tienden a empeorar.

Depresión: cómo responde nuestro movimiento 

Una parte importante de los sentimientos se manifiesta en nuestro movimiento, en nuestro lenguaje corporal. Observa el siguiente esquema:

alegria tristeza rabia y miedo

Cuando una persona está feliz, el cuerpo hace un movimiento hacia arriba y hacia afuera: la columna vertebral se erecta y la cintura escapular hace un movimiento de retropulsión suave, de manera que el volumen de la caja torácica aumenta y se profundiza, como si la energía de la alegría nos hinchara. Existe incluso una elevación de los rasgos faciales (fíjese que cuando se está alegre las cejas y las comisuras de los labios se elevan y se abren los ojos). La felicidad se le asocia con expresiones como “estar saltando de la alegría” o “explotar de júbilo”, las cuales se asocian justamente con esa elevación.

La tristeza, por otro lado, es todo lo contrario. Es un movimiento hacia abajo y hacia adentro que produce un hundimiento de los segmentos corporales: la columna se flexiona hacia adelante, la cintura escapular hace un movimiento de antepulsión, los brazos cuelgan del cuerpo sin fuerza, se produce un hundimiento de las facciones, las piernas flaquean sin energía, la respiración se hace corta y débil… Todo baja. La tristeza se asocia con expresiones como “estar hundido”, “tener caída el alma” o “tener un bajón”. Imagínese una persona deprimida en constante postura hacia abajo, y todas las lesiones que se pueden originar al mantener esa postura.

encorvado agobiado torcido cifosis

Para más información sobre la postura y las emociones, observa el siguiente vídeo:

Patrones y posturas corporales. El lenguaje propioceptivo del cuerpo.

En este vídeo se plantean los distintos estados emocionales y las posturas corporales asociadas a cada una de estas emociones.

¿Qué relación hay entre la depresión y los dolores musculares?

En cuando a dolor, tenemos que:

  • 70% de los dolores son de origen natural
  • 5% de los dolores son por alguna enfermedad física
  • 25% de los dolores son de origen psicológico

Este último 25% es el que nos interesa pero ¿qué quiere decir? Se refiere a que hay emociones que se reflejan en nuestro organismo e incluso se exteriorizan en el sistema músculo-esquelético. La medicina occidental ha dejado de lado éste pensamiento de que las emociones pueden alterar nuestro organismo, pero la medicina oriental lo ha integrado a una de sus teorías. Observa el siguiente vídeo:

ESTRES. (por Roberto Junquera) 

En éste video te explicaremos cómo las emociones (en éste caso el estrés) afectan a nuestro organismo a través de la teoría de los 5 elementos (de la medicina oriental).

La medicina oriental agrupa nuestros órganos en 5 grandes grupos: hígado y vesícula biliar, intestino delgado y sistema cardiocirculatorio, estómago y bazo-páncreas, pulmón e intestino grueso y por último riñón y vejiga. Cada órgano se ve afectado por una emoción en particular, y al afectarse el funcionamiento de los órganos pueden exteriorizarse en músculos y articulaciones.

¿Qué es una disfunción visceral? 

En este vídeo te explicamos cómo a través del sistema nervioso, las alteraciones de las vísceras repercuten en la espalda y otras zonas de nuestro cuerpo.

En una persona con depresión son distintas las dolencias que puede manifestar. Es por ello que es importante estar atentos a todas ellas.

¿Cómo tratar las dolencias de una persona depresiva?

Observa el siguiente video:

Depresión y dolores musculares.

En este vídeo os mostraremos la relación entre la depresión y los dolores musculares, se hablará acerca de sus tipos, sus causas y sus efectos o su repercusión psicológica y por último el tratamiento más adecuado.

Como has podido ver, existen 2 maneras de abordar a una persona con depresión:

Medicina tradicional (refiriéndose a medicina occidental) 

La medicina occidental se centra exclusivamente en los síntomas físicos, por lo que trata la depresión a través de la administración de fármacos que, si no funcionan en una primera instancia, irán acompañados de una visita a un especialista (psicólogo o psiquiatra) que indagará más allá en las causas del problema.

Medicina natural/alternativa (refiriéndose a medicina oriental) 

La medicina oriental busca el origen real de la depresión, pero aún más importante, se interesa en el estado psicosocial de la persona. Una vez determinada la causa, se intenta a través de diversos medios tratarla. Los remedios en la medicina oriental son naturales: fitoterapia, acupuntura, moxibustión,… entre otros medios.

¿Qué puede hacer la fisioterapia por una persona con depresión?

Observa el siguiente video:

Algunas terapias para afrontar la tristeza, distimia y la depresión.

Te contamos algunas terapias y herramientas para el tratamiento de la depresión y la tristeza más allá de lo puramente psicológico.

Sin duda alguna el ejercicio es de las primeras opciones. Se ha comprobado que el ejercicio físico es una alternativa terapéutica excelente para combatir la depresión. Los mecanismos a través de los cuáles trabaja el ejercicio para ayudar a combatir la depresión no son claros, pero se han propuesto teorías acerca de liberación de neurotransmisores, creación de nuevas conexiones neuronales y aumento de factores de crecimiento celular que son los que mejoran el estado de ánimo.

Además, se ha comprobado que la percepción de las personas con depresión acerca de su capacidad física y su sentido de vivacidad mejora de acuerdo a su estado depresivo. Más allá de movimiento, el ejercicio les aporta sensación de capacidad y de determinación.

El ejercicio no solo les trae bienestar físico, sino bienestar mental e incluso social, 3 factores necesarios para las personas con depresión.

Un fisioterapeuta también maneja técnicas de relajación muscular progresiva, que son muy útiles a la hora de controlar tensiones musculares o situaciones en las que la persona necesita estar relajada, por ejemplo a la hora de dormir (ya que las personas con depresión hemos mencionado que sufren de trastornos del sueño).

En cuanto al dolor, muchos son los agentes físicos que se pueden utilizar en fisioterapia: crioterapia, ultrasonidos, corrientes eléctricas,… Pero el fisioterapeuta debe de recordar que mientras la verdadera causa del dolor no sea tratada, las dolencias persistirán. Es necesario que la depresión sea abordada por un equipo de trabajo que incluya médico, psicólogo y fisioterapeuta, y trabajen en pro de la persona.

Una última recomendación es el cambio de la visión de la enfermedad. Si se toma en cuenta que la depresión como emoción afecta a los órganos y éstos al sistema músculo-esquelético y lo tratamos desde éste punto de vista, podríamos llevarnos una sorpresa, y entender que más que medicina de la antigüedad, la medicina oriental es una medicina que funciona y una medicina que además ve a la persona como lo que es, como un ser humano.

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