Reflejo acústico facial

Definición

El reflejo acústico facial, es un mecanismo de respuesta que tienen los niños y adultos ante algún sonido que sea presentado con un tono más elevado de lo normal. Este se encuentra dentro de los reflejos innatos en los tipo orofaciales porque se estimula es el sentido de la audición y los ojos.

Todos los niños durante los primeros meses de vida presentan una serie de reflejos innatos o primitivos que están diseñados con la finalidad de que una vez que ya han cumplido su función en el desarrollo psicomotor, sean integrados en el sistema nervioso central, . Aunque la mayoría de los reflejos desaparecen en el primer año de vida, existen algunos que se convierten en reacciones posturales y de defensa, este es el caso del acústico facial.

Otros reflejos que también son innatos son el de presión palmar, la marcha automática, la búsqueda, succión, Galant, Babinski, el tónico cervical asimétrico y el de Moro.

¿Cuándo aparece y desaparece el reflejo acústico facial?

Se presenta en niños a partir del décimo día y perdura hasta que son adultos, ya que más que un reflejo se convierte en una reacción que se presenta ante la presencia de un sonido fuerte.

Si después de pasado el tiempo aproximado de aparición, este reflejo no está presente en el bebé puede ser considerado como un signo patológico, y el bebé debe ser evaluado por un profesional.

¿Cómo se evalúa el reflejo acústico facial?

Para evaluarlo se coloca al niño en alguna posición donde se encuentre distraído, puede ser jugando, y es en ese momento que el evaluador da una palmada en una zona cercana al oído. La respuesta esperada es que el niño cierre los ojos.

"Al dar una palmada cerca del oído del bebé, este responde cerrando los ojos"

¿Cuál es la importancia del reflejo acústico facial?

Al igual que todos los reflejos innatos, este es un indicativo de una adecuada integración y evolución del sistema nervioso central y todas sus estructuras nerviosas. 

¿Cuáles son las características del reflejo acústico facial?

A diferencia de la mayoría de los reflejos primitivos, este no desaparece con el pasar de los años. Los otros reflejos que tampoco desaparecen en los niños son: el de la tos, el de náusea, el de estornudar, el de bostezo y el óptico facial.