Cirugía de dedo Martillo, Cómo se realiza la operación y cómo es su rehabilitación

Publicidad
No hay votos
221
0
0
(h2) Fisiobullet
(h3) Punto grueso

Deformidad en los dedos de los pies que además de traer consecuencias a nivel funcional también genera dolor y afecta la apariencia del pie de quien padece Dedo en Martillo. Normalizar la biomecánica articular del dedo afectado es posible mediante el tratamiento quirúrgico. A continuación, hablaremos de los tópicos más relevantes de la operación de dedo en martillo: 

¿Qué es el Dedo en Martillo?

Es una deformación muy común en los dedos que afectan los dedos de los pies, cuando aparece el dedo en martillo, el dedo del pie afectado se estira demasiado en la articulación metacarpofalángica y se dobla en la articulación final, de modo que el dedo apunta primero hacia arriba y luego (como un martillo) hacia abajo. La deformidad dedo en martillo afecta más comúnmente al segundo dedo del pie y pueden provocar que los zapatos presionen la parte posterior del dedo en martillo y la punta del dedo perfora la suela del zapato. Esto causa irritación mecánica con formación de callos y, a menudo, también puede acompañarse por inflamación y dolor crónico. En casos severos, los dedos de los pies afectados se endurecen en la posición incorrecta requiriendo en estos casos una operación de dedo en martillo.

Causas del Dedo en Martillo

Los Dedos en Martillo son causados por una sobrecarga de las articulaciones de los dedos. En la mayoría de los casos, las articulaciones interfalángicas proximales) están afectadas, en casos raros también las articulaciones de los extremos de los dedos (articulaciones interfalángicas dorsales). Otras causas de un dedo en martillo pueden ser:

  • Calzado inadecuado: usar zapatos demasiado ajustados o en su mayoría tacones.
  • Trastornos neurológicos, por ejemplo, en el caso de pies cavos o parálisis espástica.
  • Lesión traumática.
  • Hallux valgus.
  • Lesión muscular y nerviosa de la parte inferior de la pierna y el pie.
  • Enfermedad de Sudeck.
  • Daño tisular después de un accidente.
  • Artritis reumatoide.

Cuando se realiza la cirugía

La cirugía se aconseja en la etapa avanzada de un dedo martillo, ya que no se puede lograr mucho en el dedo en martillo con fisioterapia, terapia manual, férulas para mantener el pie extendido, férulas de acolchado en los puntos de presión y zapatos especiales, por lo que siempre en que los tratamientos conservadores fallen se recomienda la cirugía para eliminar la presencia de síntomas dolorosos y para restaurar la biomecánica normal del dedo afectado.

  • Retrasarlo lo más posible
  • Agotar todos los recursos terapéuticos

En Qué Consiste la Cirugía

En los dedos aún flexibles y que se puedan enderezar con la mano, generalmente el procedimiento consiste en cortar el tendón acortado y la cápsula de la articulación del dedo del pie, extender el tendón y reubicarlo en su ubicación natural preservando el funcionamiento de la articulación. En el caso de los llamados dedos de martillo fijos, los dedos de los pies ya no se pueden doblar directamente desde el exterior por contracción del tejido blando circundante. En estos casos es necesario un procedimiento algo más extenso, cuyo objetivo es aliviar la tensión pasiva del tendón acortando la sección ósea, la intervención comprende un cambio en los huesos (osteotomía). Después de moverse a la posición deseada, el médico sujeta el hueso con un alambre delgado, que será retirado posteriormente. Al final de la operación se lleva a cabo un cierre plantar de la cápsula articular y de las demás divisiones realizadas.

Resultados Esperados

La recuperación del estado de extensión de la articulación interfalángica afectada, la preservación de las funciones articulares, la eliminación de callos y la presencia de dolor en la articulación, así como la restauración funcional de las propiedades de extensión y de flexión del dedo intervenido.

  • Los resultados del alargamiento buenos…
  • Los resultados funcionales dependen del caso

Rehabilitación Post Quirúrgica

 

Inmediata a la intervención

  • Reducir la inflamación y dolor
    Realizar un drenaje linfático en la fase temprana permite reducir la hinchazón producto de la intervención quirúrgica y aumenta el riego sanguíneo en la zona intervenida lo que contribuye a fomentar los procesos de reparación necesarios.
  • Comenzar a estimular la contracción
    Movilizar los dedos no intervenidos y las articulaciones adyacentes es de vital importancia para restablecer la marcha y las funciones de dedo intervenido a futuro.

Posteriormente

  • Asegurar la calidad de la cicatriz

Posterior al retiro de los alambres y las suturas, se procede a movilizar las cicatrices postquirúrgicas, eliminando el riesgo de formación de tejido fibrótico que desmejore la calidad de movimiento.

  • Estiramiento de Flexores
    Garantiza el mantenimiento de la alineación conseguida en la articulación interfalángicas afectada.
  • Fortalecer musculatura extensora
    Facilita la descarga progresiva de peso y disminuye los factores que contribuyen a la aparición de los dedos en martillo.
  • Readaptación funcional y reeducación de la marcha
    En el caso de haberse practicado una osteotomía el paciente requerirá la dosificación progresiva de la carga sobre el hueso intervenido hasta llegar a las cargas habituales. En el caso de una operación de los tejidos blando, la marcha se da inicio casi inmediatamente y se procede a reeducar los movimientos involucrados en las distintas fases de la marcha.

 

 
¿Te ha gustado el vídeo? ¡Valóralo!
No hay votos

Añadir nuevo comentario

Inicie sesión o regístrese para comentar