Enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Aspectos básicos del tratamiento de Fisioterapia

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Enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Aspectos básicos del tratamiento de Fisioterapia
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Las demencias son psicopatología, es decir, alteraciones cerebrales que producen la pérdida y alteración progresiva de las funciones cognitivas, y que afecta a la habilidad de la persona para desarrollar sus actividades de la vida diaria. Por tanto, estamos ante un conjunto de trastornos cerebrales degenerativos que suponen un déficit gradual de la función intelectual de la persona. Dentro de éstas se encuentra una de las más frecuentes, la Enfermedad de Alzheimer o EA. Ésta es un tipo de demencia cortical, de carácter neurodegenerativo, cuyo transcurso irá produciendo cambios progresivos que limitarán a la persona en su vida diaria.

Las manifestaciones clínicas de estas patologías, no sólo se corresponderá con alteraciones cognitivas (alteración de la memoria, lenguaje oral y escrito, , etc.) y no cognitivas (depresión, psicosis, ansiedad, etc.), sino que también encontraremos un cuadro clínico clásico, con alteraciones de la marcha, rigidez y temblor, entre otros. El equipo multidisciplinar deberá de colaborar en el abordaje de todos ellos, pero aquellos síntomas relacionados con un cuadro neurológico clásico que afecten a nivel físico, serán abordados principalmente por el fisioterapeuta y terapeuta

Ejercicio físico en el Alzheimer

Los fisioterapeutas debemos de desarrollar el concepto de ejercicio físico en personas con demencia y/o EA, ya que de esta forma vamos a estimular diferentes parte del cuerpo mediante la acción y movimiento de éstas. El ejercicio físico mejorará las funciones cognitivas ya que requerirá la utilización de la atención, memoria, percepción, comprensión verbal y visual, a la vez que mejora el autoestima de la personas. Asimismo, mediante la práctica de ejercicio físico se realizará movilización activa corporal, haciendo especial hincapié sobre la prevención de la inmovilidad, que empezará a manifestarse conforme avanza la enfermedad.

Por ello, los objetivos principales a trabajar en las sesiones de fisioterapia serán:

para mantener la amplitud de los movimientos y correcta longitud muscular. La tonificación muscular nos permitirá que el paciente tenga una correcta postura corporal, mejorar y prevenir la pérdida de masa ósea por inmovilidad, etc. Dentro de ella deberemos de hacer especial hincapié en el control tónico, para así poder regular la postura corporal y el tono de expresión.

  • La resistencia cardiovascular, que lograremos mediante la realización de ejercicio aeróbico que suponga un entrenamiento de la resistencia corporal de la persona en un umbral de tolerancia.
  • La función respiratoria óptima para buscar mantener la capacidad pulmonar en mejor estado posible, así se previenen problemas respiratorios secundarios a la patología y que limitarán al paciente más en su vida diaria.
  • El equilibrio y coordinación serán primordiales, deberemos de potenciar los reflejos, la velocidad de reacción y la sincronía de movimientos, ya que todos ellos se verán alterados en estos pacientes debido a su patología, y son fundamentales en los desplazamientos y desarrollo de actividades básicas de la vida diaria, de forma que facilitemos el correcto desarrollo de éstas.

De esta forma, se buscará realizar actividades de gimnasia suave y mantenimiento corporal, que serán fundamentales en el tratamiento de personas con esta patología. Asimismo, no deberemos de olvidar que todas aquellas actividades que resulten lúdicas para el paciente, y que al mismo tiempo puedan trabajar los aspectos mencionados anteriormente, y dentro de las podamos involucrarnos como fisioterapeutas, serán fundamentales para ellos; podremos recomendarles y colaborar en actividades de coordinación musical como pueden ser los bailes, danza, juegos grupales, etc., dentro de los cuáles podremos involucrar ítems básicos del abordaje fisioterapéutico del paciente con demencia.

Masaje y relajación para el tratamiento paliativo del Alzheimer

Estos pacientes presentan cuadros ansiosos y depresivos que negativamente en el cuadro clínico que manifiestan, y que harán aparición tanto a nivel físico como psíquico. Por ello, no debemos de olvidar las técnicas de masoterapia y relajación para el correcto estado muscular, a la vez que inducimos un estado de relajación en el paciente.

Se deberán de enseñar al paciente técnicas de relajación mientras la colaboración con nosotros sea posible, para así evitar procesos de ansiedad que pueda presentar ante diversas situaciones donde se manifieste el cuadro clínico de la enfermedad, por ejemplo, ante un olvido puntual que pueda aparecer con frecuencia. De esta forma, si mejoramos estos aspectos de la sintomatología, estaremos haciendo hincapié sobre la prevención de complicaciones mayores.

Prevención de caídas en el Alzheimer

En estos pacientes serán frecuentes las caídas, por lo que se debe abordar la prevención de éstas. Se deberán de investigar los factores de riesgo y aspectos que predisponen a cada uno de los sujetos para las caídas, de forma que deberemos abordar todo mediante estrategias de prevención:

  • Refuerzo de la función músculo-esquelética.
  • Trabajo de equilibrio y coordinación.
  • Reeducación de la marcha.
  • Introducción de ayudas técnicas de ser necesarias (bastones, andadores, barras de agarre...).
  • Estimulación de la atención y concentración mediante estimulación cognitiva.

Otras técnicas de fisioterapia de interés en el tratamiento del Alzheimer

Debido a las comorbilidades de estos pacientes, deberemos de considerar siempre otras técnicas de fisioterapia además de los aspectos mencionados anteriormente, por ello, con frecuencia tendremos que aplicar técnicas de:

  • Fisioterapia respiratoria: serán pacientes que con frecuencia presentan problemas respiratorios asociados, bien por la inmovilidad, la cual facilitará el acúmulo de secreciones, como otras enfermedades asociadas que puedan tener de anterioridad como EPOC, asma, etc. Es importante que siempre haya un buen drenaje de vías respiratorias, que favorezcan la movilidad y salida de las secreciones, y que trabajemos en todo momento la expansión torácica y respiración diafragmática, que facilitarán un buen funcionamiento pulmonar.
  • Fisioterapia en incontinencia: sobre todo en las fases iniciales de las incontinencias, tanto urinarias como fecales, podremos intentar realizar un abordaje conservador, siempre que el paciente sea capaz de colaborar con el tratamiento. Ya en etapas avanzadas, donde se produce una desconexión importante del paciente con el mundo, será más complicado de abordar.
  • Ejercicio terapéutico y Pilates: ambas técnicas no permitirán un trabajo correcto de la función músculo-esquelética, mejora de la postura corporal, etc., a la vez que podrán realizar una función de relajación con el trabajo respiratorio.

  • Fisioterapia neurológica: considerando que es una afección neurológica, con frecuencia deberemos de incorporar técnicas de fisioterapia neurológica en el abordaje de estos pacientes, bien porque presenten alteraciones de tono muscular, porque tengan una hemiplejía asociada, etc. Será un aspecto que siempre deberemos de tener a mano en estos pacientes, siempre en colaboración con otras técnicas.
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