¿Puede un defecto postural impedirnos practicar Yoga?

¿Puede un defecto postural impedirnos practicar Yoga?
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Un defecto postural es una patología que altera  la forma en que la persona ubica sus articulaciones y extremidades respecto al tronco. El Yoga es una excelente disciplina para la reeducación postural y para adquirir flexibilidad en la columna vertebral. Sin embargo, una persona que tiene defectos posturales reconocidos puede solo realizarlo cuando la práctica la efectúa con la asistencia de un instructor que esté debidamente formado y cuando es capaz de limitar o evitar los movimientos que podrían empeorar el trastorno que padece.

La postura correcta

Para  establecer  la postura correcta es necesario observar a la persona desde cuatro posiciones: de frente, desde el lado izquierdo, desde el lado derecho y de espalda. Para ello se traza imaginariamente una línea vertical suspendida desde un punto fijo, que sirve para medir las posibles desviaciones.

Por ejemplo, en la postura correcta de pie u ortostasis, la cabeza debe estar en posición recta con el mentón paralelo al suelo; los hombros deben estar nivelados y las escapulas deben permanecer planas mientras los brazos cuelgan relajados con las palmas hacia el cuerpo; el pecho debe sobresalir con las clavículas abiertas  a 180 grados.

Existen otras  posturas que puede adoptar el cuerpo humano, entre ellas:

  • Clinoposición: con el cuerpo tumbado
  • Supinación: con el cuerpo "boca arriba".
  • Pronación: con el cuerpo "boca abajo".
  • Decúbito lateral: con el cuerpo "de lado".
  • Sedestación: con el cuerpo sentado o en cunchillas.

En todas ellas, las personas que padecen defectos posturales deben aprender a colocar el cuerpo, aun cuando se encuentran en reposo o en las horas de sueño.

Patologías posturales: diferencia entre discapacidad y defecto.

Dentro de las patologías posturales, se distinguen las discapacidades y los defectos.

Las discapacidades son estructurales e incapacitan gravemente. En algunos casos, son irreversibles y en otros, la fisioterapia o la cirugía son imprescindibles.  Algunos ejemplos son: parálisis cerebral (trastorno psicomotor con características que varían de paciente a paciente), espina bífida (malformación congénita en las últimas vertebras de la columna), etc.

En cambio, los defectos posturales, son vicios adquiridos mediante la repetición de actitudes incorrectas. Algunas veces, como en el caso de la cifosis, la lordosis, la escoliosis y la rectificación (perdida del movimiento fisiológico de la columna vertebral), el hábito negativo puede provocar la deformidad de la columna vertebral. Estos vicios también se pueden presentar en las piernas y en otras partes del cuerpo. Las piernas pueden presentar asimetrías en cuanto a la longitud, o pueden adoptar forma de “X” (técnicamente “genu valgo”) o de “O” (técnicamente, “genu varo).

Los defectos posturales pueden acarrear las siguientes molestias:

  • Dolores de cabeza.
  • Pérdida del equilibrio
  • Insomnio
  • Calambres musculares en la zona del cuello, nuca y hombros.
  • Sobrecarga y desgaste de los discos intervertebrales.
  • Molestias en las piernas y pies.
  • Problemas de deambulación.

El yoga: ¿Un aliado o un enemigo de los defectos posturales?

El yoga, sin lugar a dudas, ayuda a la re-educación postural porque estira los músculos secuencialmente, es decir, a través de un trabajo realizado con una lógica de “cadena” donde el movimiento de un músculo determina la acción sucesiva de los otros músculos.

En la práctica del Yoga se trabaja sobre “cinco cadenas musculares”: anterior, posterior, lateral, cruzada o torsionada.

Cadena anterior

  • Ocupa la parte frontal del cuerpo. Desde los dedos de los pies hasta la cara.

Cadena posterior

  • La cadena posterior comienza en los talones y termina en el Occipito frontal.

Cadenas laterales

  • Ocupan los laterales del cuerpo, desde el lateral de los pies en extensión hasta debajo de las axilas y se pueden prolongar hacia los músculos de los miembros superiores y el cuello, si estos se alargan hacia un lateral.

Cadenas cruzadas y en torsión

Se las más complejas. Se organizan cuando hay movimientos disociados o torsiones.

Además de las posturas, en la práctica de Yoga, la respiración controlada durante la ejecución del movimiento o en reposo,  trabaja los músculos pectorales, del diafragma, escalenos, intercostales, etc. Esto ayuda a ganar elasticidad en el abdomen y posibilita que la columna vertebral se enderece con mayor facilidad.

Sin embargo, no todos son beneficios…

durante la práctica de Yoga, al estirar el extremo de un músculo, deformamos otro. Por eso, es necesario compensar las posturas con contraposturas para realizar el estiramiento del modo correcto y evitar las hipertensiones espinales sin soporte.

Las posturas de extensión que se realizan con el soporte de piernas y brazos en el suelo (el pez, el puente, etc) no presentan contraindicaciones porque el arqueo de la columna vertebral se compensa con contrafuerza de los músculos de los miembros inferiores y superiores comprometidos en la postura y son recomendables como contraposturas a las Asanas de flexión.

No ocurre lo mismo con la hiperextensión sin soporte, en posturas como el arco, la cobra, el camello, la rueda, etc  porque al arquear fuertemente la curvatura natural de la zona cervical y lumbar, son perjudiciales en personas con defectos posturales ya que potencian el acortamiento  de los músculos paravertebrales posteriores  que, de por sí,  tienen un movimiento corto y tienden a la rigidez. Por otra parte, estas extensiones debilitan los músculos abdominales porque alargan las fascias comprendidas entre las costillas y la pelvis.

Los defectos en las extremidades inferiores pueden mejorarse con el Yoga si realizamos posturas de pie y extensiones laterales de las piernas. Sin embargo, posturas como la rana, el jinete, la postura del héroe en vaca, el loto, etc son absolutamente peligrosas ya que pueden potenciar el defecto o, por el contrario, generar una contraposición brusca que perjudique aún más la situación.

Respuesta final y recomendaciones.

La respuesta a la pregunta: ¿puede algún defecto postural impedirnos practicar Yoga? es NO.

Pero atención: TENEMOS QUE REALIZAR SIGUIENDO ALGUNAS RECOMENDACIONES:

  1. Usar la racionalidad. Escuchar el cuerpo y ser conscientes de nuestros límites.
  2. Realizar la práctica bajo la supervisión de un instructor cualificado.
  3.  Mantener siempre el estiramiento central o axial de la columna vertebral, es decir, no perder el eje en la práctica.
  4.  Extender todos juntos los músculos posteriores de la columna vertebral sin realizar hiperextensiones en las curvaturas naturales de la columna vertebral.
  5. Realizar los movimientos controlando los ciclos de inhalación y exhalación.
  6. Regular el tiempo de extensión muscular, cuanto más tiempo se mantenga la postura, mayor será el estiramiento.
  7. Combinar las posturas, las posturas de transición y contraposturas para favorecer una mayor movilidad articular.
  8. Realizar las posturas con evitando posturas que contribuyan a deformar aún más nuestro defecto.

No dudes en practicar Yoga si tienes un defecto postural, hazlo con precaución y de la mano de un instructor cualificadoBuena práctica!!                                                                                                    

Ver comentarios (2)

Buenas noches mi pregunta es si podria practicarlo pues tengo tres hernias discales y artrosis en las caderas y ando un poco perdida sobre que clase de ejercicio hacer. Gracias

Tendría que intentar hacer una gimnasia muy suave. El yoga y el pilates, si son practicados en un gimnasio, pueden ser muy exigentes.

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