Tendinitis de aquiles

Tendinitis de aquiles

La tendinitis de Aquiles es una de las lesiones más comunes en el área deportiva aunque, de igual forma, afecta a la población en general. Esta lesión es la inflamación del tendón de Aquiles y genera un fuerte dolor en la zona. En fisioterapia tenemos excelentes tratamientos para esta lesión.
Tendinitis de aquiles

Tendinitis de aquiles

Una de las lesiones más comunes en los deportistas es la tendinitis de Aquiles, sobre todo en runners y atletas. Existen muchas causas que pueden llevar a la aparición de esta condición. A continuación, te vamos a explicar qué es la tendinitis de Aquiles, cuáles son sus causas, sus síntomas y qué tratamiento hay para la tendinitis de Aquiles.

Qué es la tendinitis de Aquiles o Aquilea

Para explicar qué es la tendinitis de Aquiles primero debemos hablar acerca del tendón de Aquiles.

El tendón de Aquiles es la parte final de los músculos que se encuentran en la parte posterior de la pierna, conocidos como el tríceps sural (sóleo, gemelos y plantar). Este tendón es el más resistente del cuerpo y mide unos 10 cm de longitud por 1 cm de ancho en su zona media. La musculatura que lo origina se encarga de la flexión plantar del pie y apoya la flexión de la rodilla. Son los que generan la fuerza necesaria para iniciar la marcha, despejando el pie del suelo.

La tendinitis de Aquiles es la inflamación del tendón de Aquiles por sobrecarga del tendón, esta condición no está reservada únicamente para los deportistas, el resto de la población también la puede padecer. Su tratamiento oportuno logra lleva a una recuperación exitosa.

Causas de la tendinitis de Aquiles

Las causas de la tendinitis de Aquiles son variadas y algunas de ellas pueden ser:

  • El uso excesivo (sobrecarga deportiva).
  • Aumento de la actividad deportiva sin entrenamiento previo.
  • Comenzar una actividad física sin un calentamiento previo.
  • Abuso de los saltos (todos los deportes que lo requieran).
  • Traumatismos en el tendón.
  • Compensaciones del tobillo debido a otras condiciones a nivel del pie (disfunciones del arco plantar).
  • Artritis (sobre todo en una persona adulto mayor).
  • Uso de zapato inadecuado, especialmente tacones altos. Este tipo de zapatos tienden a acortar la musculatura.
  • Un espolón calcáneo o una fascitis plantar.
  • Medicación, el grupo de las fluoroquinolonas. Se ha determinado que aumentan las probabilidades de una tendinitis de Aquiles.
  • Edad, con el paso de los años la musculatura se vuelve más débil y puede favorecer a una tendinitis de Aquiles.
  • Pronación excesiva del tobillo.
  • Acortamiento del tríceps sural.

Síntomas de la tendinitis de Aquiles

El síntoma principal de una tendinitis de Aquiles es dolor en la inserción del tendón a nivel del talón y a lo largo de todo el tendón (parte posterior de la pierna, justo arriba del tobillo). El dolor es agudo y aparece especialmente durante las mañanas, va disminuyendo con la actividad diaria común. Puede aumentar considerablemente con la realización de la actividad física.

El dolor aparecer al palpar la zona del tendón, cuando se realizan movimientos de flexoextensión del pie y se cuándo se realiza la posición de puntillas. De igual forma, casi siempre la musculatura del tríceps sural está acortada cuando existe una tendinitis de Aquiles.

Diagnóstico de la tendinitis de Aquiles

El diagnóstico inicial es a través del examen clínico. El médico al estudiar el caso tendrá una idea de cuáles podrían ser los diagnósticos, los cuales los va a ir descartando con la evaluación física.

Normalmente, no se toman imágenes para este tipo de diagnósticos, pero el médico puede solicitar una resonancia magnética para definir mejor la lesión y ver que otras estructuras podrían estar dañadas.

Los ecógrafos utilizan ondas sonoras para visualizar objetos blandos como los tendones, por eso la ecografía es una herramienta excelente para determinar las zonas lesionadas y la gravedad de la tendinitis de Aquiles.

Tratamiento médico de la tendinitis de Aquiles

El tratamiento médico inicial para la tendinitis de Aquiles es el consumo de analgésicos, reposo de la actividad deportiva y remisión a un fisioterapeuta.

El tratamiento de la tendinitis de Aquiles en la mayoría de los casos no es quirúrgico. La opción solo se maneja cuando han pasado más de 3 meses de terapias conservadoras y el dolor no ha desaparecido o disminuido.

Tratamiento con plaquetas para la tendinitis de Aquiles

El tratamiento para la tendinitis de Aquiles con plasma se basa en extraer un poco de sangre del paciente, centrifugarla y obtener plasma rico en plaquetas que luego será inyectado en la zona de la sesión o la inflamación. La función del plasma es mejorar la reparación tisular.

Tratamiento de fisioterapia de la tendinitis de Aquiles

El tratamiento fisioterapéutico para la tendinitis de Aquiles incluye lo siguiente:

Uso de agente físicos para la tendinitis de Aquiles

Se utiliza la electroterapia para disminuir el dolor y desinflamar. El ultrasonido, permite una mejor movilización de las estructuras internas (también funciona para disminuir el dolor)

Masajes para la tendinitis de Aquiles

La inhibición miofascial es excelente para la disminución de la tensión sobre el tendón de Aquiles. Los masajes se realizan sobre la musculatura del tríceps sural con movimientos tanto en tejidos que se encuentran a profundidad como en tejidos de la superficie.

Movilizaciones de tobillo y rodilla para la tendinitis de Aquiles

Estas movilizaciones tienen la finalidad de mantener el rango de movimiento normal de estas articulaciones. Al realizar estas movilizaciones en todos los movimientos del tobillo la rodilla podemos prevenir otras lesiones o trabajar las existentes.

Ejercicios de fortalecimiento y reeducación de la marcha para la tendinitis de Aquiles

Con estos ejercicios queremos recuperar la fuerza muscular perdida durante el tiempo que se mantuvo el dolor. Luego de disminuir los síntomas el paciente puede volver a su actividad física, pero siempre realizando rutinas de ejercicios que no exijan demasiado esfuerzo.

Ejercicios propioceptivos para la tendinitis de Aquiles

La propiocepción es la capacidad que tenemos de percibir nuestra posición corporal en el espacio sin usar la vista. Los ejercicios que realizamos buscan de trabajar la propiocepción en todas las articulaciones del pie y el tobillo. Se realizarán ejercicios en plataformas inestables o algún objeto que genere desequilibrios.

Estas son solo algunos de los medios y técnicas que usamos los fisioterapeutas para el tratamiento de la tendinitis Aquilea

4 claves para tratar la tendinitis aquílea (infografía)

La tendinitis del tendón de Aquiles no está reservada únicamente para deportistas, también la población general puede padecer de esta inflamación en el tendón de Aquiles. Aquí te traemos una infografía con cuatro sencillas claves para el tratamiento de la tendinitis aquilea para que conozcas cómo puedes tratarla.

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