Consejos y remedios naturales para tratar la ansiedad y nerviosismo

Consejos y remedios naturales para tratar la ansiedad y nerviosismo
  • Imagen de Aibil Yglesias
    Aibil Yglesias
    Fisioterapeuta / Ftp. Músculo-Esqueletica / Ftp. Respiratoria

    Soy Licenciada en Fisioterapia de la Universidad Central de Venezuela y Técnico en Órtesis y Prótesis. Además, me he formado en terapia manual ortopédica, rehabilitación de suelo pélvico, rehabilitación cardíaca, fisioterapia invasiva así como diferentes herramientas terapéuticas. 

No hay votos
4704
0
0

¿La ansiedad desmejora tu vida? Entonces esta información que te brindamos a continuación es justo lo que necesitas para controlar esto, a continuación, te enseñaremos efectivos consejos y remedios naturales para hacer frente a los ataques de ansiedad, permitiendo calmar esos miedos e inquietudes internas, que además pueden ayudar a tu cuerpo a volver a un estado de reposo y relajación normal.

¿Qué es lo que genera la ansiedad?

El trastorno de ansiedad describe el miedo y la preocupación excesivos en una amplia gama de situaciones cotidianas, acompañados de inquietud física (nerviosismo, dolor de cabeza, taquicardia, sudoración, molestias psicosomáticas, etc.). El miedo no se limita a situaciones específicas, sino que se mueve de una situación a otra. A menudo existe preocupación por el trabajo, la familia, el rendimiento escolar de los hijos, enfermedades o preocupaciones económicas, aunque no existe una razón objetiva para ello. Se teme lo peor.

Cuando padeces ansiedad el sistema nervioso está alterado, está sobreexcitado, se trata de un estado de constante hiperexcitación y eso conlleva a una alteración en la respiración, las personas ansiosas tienden a ir hacia la inspiración, es una forma de agarrarse a la vida. En la ansiedad tenemos la alteración del sistema nervioso, la hiperactividad y esta tendencia de la respiración a estar más elevada; esto junto con que el corazón por este sistema nervioso alterado va a estar también más agitado, va a generar esa sensación de presión de pecho y de dificultad para respirar que puede incluso trancar la garganta.

Por debajo de todo esto hay unas situaciones vitales, un carácter, una forma de ser que nos empuja a mantener esta hiperactividad, muchos factores emocionales como el miedo, pueden generar esa sensación de que no llegas a cumplir con algo. Todos los elementos emocionales son los que van a mantener el cuerpo y lo van a impulsar a esa constante situación de acción constante. Esa situación de constante acción, de constante hiperactividad del sistema nervioso, eso está de fondo y es fundamental que lo conozcas, que lo entiendas y que lo explores para que puedas trabajarlo y así corregir los problemas de base de la ansiedad, que obviamente sí no se corrige, va a ser muy difícil que ( hagas lo que hagas) mejorar tu ansiedad.

¿Cuándo tienes ansiedad que sientes?

  • Dificultad para respirar;
  • Latidos rápidos;
  • Una sensación de desmayo;
  • Dolor en el pecho;
  • Temblores;
  • Náusea;
  • Sudoración intensa y hormigueo en los dedos.

¿Qué causa la ansiedad?

Las causas de los trastornos de ansiedad son diversas y varían mucho de una persona a otra. Las siguientes son algunas condiciones comunes que aumentan el riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad. Es importante tener en cuenta que, por lo general, deben darse varias condiciones para que se desarrolle un miedo específico. Las causas se pueden distinguir como causas a más largo plazo (que hacen que uno sea susceptible a la ansiedad), condiciones desencadenantes y factores perpetuantes.

¿Cómo saber si es ansiedad o nervios?

Se puede diferenciar la ansiedad y el nerviosismo dependiendo de la intensidad de los síntomas o molestias y cómo se manejan los mismos, a continuación, te brindo algunas características diferenciable destacables:

  • Duración de las molestias: los nervios son temporales y se resuelven una vez ha pasado la situación que nos estresa. La ansiedad, en cambio, puede durar en el tiempo y limitar la vida normal.
  • Manejo de los síntomas y las molestias: mientras que los nervios se pueden controlar (y podemos seguir haciendo algo), la ansiedad provoca la sensación de descontrol total.
  • Cuadro clínico: las sensaciones de ansiedad son llamativas, intensas y muy desagradables. Taquicardia, sudoración, temblores, diarrea… todo a la vez.
  • Pensamientos negativos: a diferencia de los nervios, la ansiedad implica ideas de catástrofes y muchos pensamientos negativos relacionados con la salud.
  • Factor causal: la ansiedad puede desarrollarse a partir de factores genéticos, química cerebral o vivencias. También puede ser algo que se aprende y se imita de padres a hijos.

¿Qué alimentos son buenos para la ansiedad?

Los mecanismos implicados en el vínculo entre la alimentación y la salud mental son cada vez más conocidos.

  • Los nutrientes impactan directamente en el cerebro y su funcionamiento: el hierro contribuye a su oxigenación, los carbohidratos lentos le proporcionan combustible, los antioxidantes la protegen del estrés crónico, los omega - 3 construyen neuronas. Algunos contribuyen a la producción de neurotransmisores. El triptófano (un aminoácido) y las vitaminas B6 y B9 permiten la síntesis de serotonina (tranquilidad y bienestar), la tirosina (otro aminoácido) es necesaria para la producción de dopamina (motivación y deseo). Los ácidos grasos omega-3 se encuentran en: nueces, semillas de chía, aceites de colza y nueces.
  • La dieta modula la composición de la microbiota intestinal: los sujetos que sufren de depresión tienen una flora bacteriana intestinal diferente, sus perturbaciones, en particular debidas a una dieta desequilibrada, influyen en el estado psíquico.
  • Los alimentos ejercen una acción pro o antiinflamatoria: la inflamación se correlaciona con trastornos psíquicos. Las personas con trastornos mentales suelen tener, además de un aporte nutricional insuficiente, asociado a un consumo excesivo de grasas, azúcar y productos ultraprocesados. Se recomienda para contrarrestarlo el consumo de chocolate negro, sardinas, cereales integrales, verduras, legumbres secas, aguacate y yogurt griego.

¿Cómo se cura la ansiedad de forma natural?

Los enfados y las rabias (hígado – vesícula biliar) pueden ser tratados con tratamientos de plantas medicinales y tratamientos dietéticos, desde Fiit Concept entendemos que influyen mucho, porque en la medida que mejoramos la función hepatobiliar comiendo mejor, haciendo una dieta alcalina, haciendo una dieta de calidad conseguimos que nuestro organismo esté menos estresado y las relaciones de ansiedad sean menores. Estamos favoreciendo el funcionamiento del sistema nervioso, por el contrario de favorecer acciones no sanas como la crispación, enfados, rabia, amarguras o estrés. Así como hábitos de tomar tres cafés al día y comer mucho chocolate o mucho dulce (es decir alguna dieta muy ácida), entonces la ansiedad tendrá el terreno más abonado para perpetuarse, con lo cual, la alimentación también influye.

Hay que analizar en cada caso de dónde viene la ansiedad, qué emoción puede haber detrás de la ansiedad para tratarla, de este modo, siendo consciente, se estará más cerca de poder solucionarlo. Si yo soy consciente de que mi ansiedad viene, por ejemplo, de un conflicto con mi ex pareja, que el trabajo no me gusta o lo que sea, soy consciente de que hay una causa, puedo intentar solucionarla, puedo intentar poner orden ahí; puedo intentar rebajar mi nivel de enfado, puedo intentar solucionar ese origen emocional.

No se trata solamente de corregir el síntoma con ansiolíticos, ya que hacen que parezca que no hay ansiedad y en cuanto se pasa el efecto ansiolítico vuelve, una y otra vez. Hay que ver siempre la causa del síntoma, si es un enfado, si son miedos, si es una duda, si es que tengo demasiadas cosas en la cabeza; así es tratar el problema desde la raíz. 

¿Existe un tratamiento a base de hierbas que sea eficaz para controlar la ansiedad? 

Las plantas propuestas tienen esencialmente propiedades calmantes, se utilizan por separado o en fórmulas compuestas por varias plantas en forma de infusiones, tales como:

  • Valeriana para aliviar la ansiedad leve: la valeriana ha demostrado cierta eficacia en los trastornos del sueño relacionados con la ansiedad. Pero su acción no es inmediata: una sola dosis no tiene efecto y es solo después de dos a cuatro semanas de uso que se sienten sus beneficios.
  • Pasiflora: el uso de la pasiflora para calmar las manifestaciones de ansiedad como los trastornos del sueño y las palpitaciones. 
  • Lúpulo: las inflorescencias del lúpulo contienen un aceite esencial muy fragante y compuestos oxigenados que están en el origen de los efectos sedantes de esta planta.
  • Bálsamo de limón: los extractos de hojas de bálsamo de limón han mostrado actividad calmante. 
  • Otras hierbas para aliviar la ansiedad leve: se dice que la amapola (Papaver rhoeas), la eschscholtzia (eschscholtzia californica) o la manzanilla alemana (matricaria recutita) tienen propiedades sedantes.

¿Cómo prevenir ataques de ansiedad y nerviosismo?

El mejor enfoque para prevenir los ataques de pánico es anticiparlos. Tome precauciones cada vez que se sienta ansioso. Al controlar los episodios de ansiedad, se reduce la probabilidad de sufrir un ataque de pánico. Hay varias soluciones para aliviar su ansiedad.

  • Relajación:  las técnicas de relajación pueden ayudar a reducir la ansiedad y controlar los síntomas de los ataques de pánico. Los ejercicios de respiración profunda, la relajación muscular, la meditación y el yoga ayudan a reducir el ritmo cardíaco y la respiración, relajan los músculos y calman la mente. Para que sean beneficiosos, estos ejercicios deben realizarse con regularidad, incluso cuando se sienta bien. Trate de adoptar una técnica de relajación durante al menos 5 a 10 minutos cada día. Esto facilitará su aplicación para anticipar un ataque de pánico.
  • Actividad física regular: ayuda a reducir el estrés y la tensión. Ya sea caminar, hacer yoga, tenis, andar en bicicleta o bailar, te ayudará a relajarte y ayudará al cuerpo a manejar el exceso de hormonas del estrés, como la adrenalina y el cortisol, de una manera saludable. Además, lo que le sucede a nuestro cuerpo durante un esfuerzo físico intenso no es diferente de lo que sucede durante un ataque de pánico. La actividad física regular puede ayudar a que su cerebro se acostumbre a los síntomas somáticos para que pueda manejarlos mejor.
  • Técnicas de respiración: aprenda algunos ejercicios de respiración para aliviar los síntomas cuando aparecen y aliviar la ansiedad. Una de las formas más efectivas de controlar la ansiedad y los ataques de pánico es a través de la respiración. Disminuir la respiración puede reducir los síntomas y la duración del ataque. 
  • Evitar factores agravantes: como se explicó anteriormente, el consumo de alcohol, cafeína y sustancias ilícitas aumenta el riesgo de sufrir un ataque de pánico. Se recomienda evitar su consumo para prevenir los trastornos de ansiedad.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!
No hay votos

Añadir nuevo comentario

Inicie sesión o regístrese para comentar